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La disputa comercial con EU afecta a China, pero no es su única preocupación

La economía del país asiático ha empezado a perder fuerza y se multiplican los signos de una mayor debilidad

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La debilidad de la economía china llega en un momento en que el país está librando una guerra comercial con Estados Unidos. Las dos principales economías del mundo ahora han impuesto aranceles sobre 50,000 millones de dólares (mdd) en bienes de cada uno y están amenazando con imponer muchos más.

El principal asesor económico del presidente Donald Trump, Larry Kudlow, dijo este mes que la economía china “se ve terrible” mientras que la economía de Estados Unidos está “arrasando”.

La realidad es más matizada, pero lo que sucede en la economía de China afecta a las empresas de todo el mundo. Sus inmensas industrias manufactureras absorben partes y materiales de países de todo el mundo, convirtiéndolos en productos para su exportación o venta en China.

Desaceleración del crecimiento

China es una de las principales economías de más rápido crecimiento del mundo: creció un 6.9% en 2017, según cifras del gobierno. Pero este año ha empezado a perder fuerza y se multiplican los signos de una mayor debilidad.

Los datos oficiales de julio mostraron una desaceleración en la inversión, la producción en fábrica y las ventas minoristas.

La guerra comercial con Estados Unidos también es una preocupación, pero no la más grande.

“El conflicto comercial entre Estados Unidos y China será un lastre para la actividad, aunque probablemente sea pequeño”. En cambio, esperamos que la economía se debilite principalmente debido a las dificultades domésticas causadas por un crecimiento más lento en el crédito”, escribió Chang Liu, economista de China en la firma de investigación Capital Economics, en una nota a los clientes esta semana.

Pero algunos expertos creen que los temores a la desaceleración han sido exagerados. Douglas Morton, jefe de investigación de Asia en la corredora Northern Trust Capital Markets, señaló que algunos indicadores, como la demanda de petróleo y el mercado inmobiliario, siguen siendo sólidos.

“Los titulares sobre las preocupaciones de crecimiento pueden resultar algo exagerados”, escribió en una nota a los clientes esta semana.

Caída del mercado

El mercado de valores de China y su moneda han sido golpeados por los inversionistas preocupados por la salud de la economía del país y el impacto de la guerra comercial.

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Su índice bursátil principal, el compuesto de Shangai, cayó en un mercado bajista hace dos meses y ahora ha bajado un 23% desde su pico más reciente en enero.

La moneda del país, el yuan, ha perdido alrededor del 9% frente al dólar estadounidense desde abril. Esa disminución se debe en parte a que la Reserva Federal de Estados Unidos elevó las tasas de interés, lo que hace que sea más atractivo para los inversionistas mantener activos en dólares estadounidenses y venderlos en otras monedas.

Aunque un yuan más débil hace que las exportaciones chinas sean más baratas, lo que ayuda a compensar el impacto de los aranceles estadounidenses, los analistas sugieren que Beijing está más preocupado por apuntalar la moneda para evitar una fuerte caída que podría asustar a los inversionistas.

“En todo caso, las autoridades han intentado desacelerar el ritmo de la depreciación”, dijo Aidan Yao, economista senior de mercados emergentes de AXA Investment Managers.

Carga de la deuda

La desaceleración de China se produce en momentos en que Beijing está tratando de hacer frente a la pesada carga de la deuda del país, un legado de sus enormes programas de estímulo a raíz de la crisis financiera mundial.

Las preocupaciones más grandes están relacionadas con los niveles preocupantemente altos de deuda de las empresas, especialmente las hinchadas empresas estatales de China.

El presidente Xi Jinping y otros altos funcionarios han pedido al sistema financiero de China que reduzca los préstamos de mayor riesgo, una campaña que a menudo se denomina “desapalancamiento”.

Las autoridades han intentado tomar medidas enérgicas contra el vasto sector bancario en la sombra de China, en el cual las oscuras formas de los préstamos se mantienen fuera de los balances oficiales de los bancos.

Pero los analistas temen que una desaceleración en los préstamos afectará a la economía. “El mayor problema para el crecimiento proviene de la campaña de desapalancamiento”, escribió Larry Hu, un economista del banco de inversión Macquarie, en una nota reciente a los clientes.

Estímulo económico

China ha estado buscando formas de impulsar la economía a medida que el crecimiento va en bajada. Beijing ha anunciado una serie de medidas que incluyen recortes de impuestos, gastos de infraestructura y nuevos préstamos para empresas. El gobierno dijo que las medidas están destinadas a ayudar a China a hacer frente a “un entorno externo incierto”.

El Banco Popular de China ha inyectado enormes sumas en el sistema financiero al proporcionar nuevos préstamos y reducir la cantidad de depósitos que deben mantener los prestamistas comerciales.

“Incluso si el crecimiento económico de China se desacelerara, Beijing todavía tiene muchas palancas de política para amortiguar la recesión”, dijo Cam Hui, estratega de la firma de investigación Pennock Idea Hub, en una nota de investigación.

Pero el gobierno chino insiste en que no tiene planes de ir de compras de la manera en que lo hizo después de la crisis financiera.

“No estamos hablando de un estímulo masivo, ni queremos incurrir en riesgos financieros, y mucho menos hacer que el gobierno se haga cargo de todo”, dijo el ministro de Finanzas, Liu Kun, en una entrevista el jueves con Reuters.

Fuente: EXPANSIÓN

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