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DESPOJO, FRAUDE Y ECOCIDIO EN PUERTO MORELOS

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Félix González Canto y Laura Lin Fernández Piña, a través de la operación ilegal de Braulio Núñez López, presidente del Comisariado Ejidal de Puerto Morelos y Antonino Almazán Arteaga, operador de la denominada Mafia Agraria, además de ser los directamente responsables de millonarios fraudes, son jurídicamente culpables de actos atroces en contra de los recursos naturales del municipio de Puerto Morelos, con dedicatoria especial al ejido, donde están depredando más de 3 mil 400 hectáreas de selva media, desde el año 2010.

Los delitos de fraude, tráfico de influencias, ejercicio ilícito de las funciones públicas, discriminación, abuso de confianza y ecocidio, están debidamente documentados y denunciados ante la autoridad competente, la que, al ser omisa en el pasado reciente, se convierte en cómplice de las cabezas visibles de una enorme red denominada: la Mafia Agraria, especialista en el despojo de tierras ejidales.

La primera parte de la devastación, que se muestra en este sobrevuelo, corresponde a las primeras 2 mil 534 hectáreas que les fueron despojadas a los ejidatarios mediante la simulación de una expropiación por la que supuestamente recibieron 1 mil 464 millones de pesos, pero ello no fue real, el dinero y las tierras, terminaron en manos de Félix Arturo González Canto, evidencias contenidas en la denuncia penal presentada por los afectados y en poder de este periodista.

La denominada Mafia Agraria que recibió ya la última estocada legal en relación al pretendido despojo de 900 hectáreas del ejido Puerto Morelos, se habrían adelantado años a lo que pretendieron les resultaría un éxito, por lo que iniciaron la devastación, no sólo de selva media, además, del Gran Acuífero Maya, con el objetivo de comerciar terrenos para desarrollos de suma exclusividad alrededor de lagunas artificiales, logradas a través de la fractura de cavernas del gran acuífero maya, dinamitando y excavando en ellas, por lo que, aun en el sobrevuelo, se logra advertir el trabajo de maquinaria en el lugar.

Todo ello para lograr que lo que antes fueron cenotes y cavernas, luzcan hoy como lagunas.

Con ambición desmedida, las 900 hectáreas que pretendieron despojar al Ejido de Puerto Morelos, las seleccionaron al sur del ejido, en la parte colindante con el desarrollo de la denominada Ciudad Maya Cobá.

Estos presuntos defraudadores y ecocidas, atentaron, no sólo en contra de los recursos naturales y vulnerables de la zona, además están acabando con los vestigios arqueológicos y paleontológicos contenidos en el gran acuífero maya durante millones de años.

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