Canal de información del acontecer Quintanarroense y termómetro del ambiente político Local y Nacional

DESFALCÓ FÉLIX AL EJIDO DE PUERTO MORELOS CON MÁS 1 MIL 400 MILLONES DE PESOS Y 2 MIL 500 HECTÁREAS

A través del IPAE, el ex gobernador se entregó a sí mismo el dinero y las tierras A once años de distancia, Félix Arturo González Canto continúa impune.

136

Por la Redacción

PUERTO MORELOS, QUINTANA ROO.- Félix Arturo González Canto, no sólo es la cabeza principal de la llamada “Mafia Agraria”, presuntamente, es el principal latifundista al haberse apropiado de la mayor extensión de tierras ejidales (2 mil 500 hectáreas) de forma ilegal, y no sólo eso, además, presuntamente se robó el pago de la expropiación que su administración generó a través del desaparecido Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo (IPAE), casi 1 mil 500 millones de pesos.
A través de documentos que recientemente se han logrado recuperar y que están en poder de este medio de comunicación, además de testimonios de ejidatarios de Puerto Morelos, se ha logrado reunir las pruebas del doble fraude instrumentado desde la administración pública em favor del ex gobernador.
Los hechos se originan durante la administración de Félix Arturo González Canto; el 5 de marzo de 2010, se expide el “Decreto por el que se expropia por causa de utilidad pública una superficie de 2 mil 534 hectáreas de agostadero de uso común de terrenos del Ejido de Puerto Morelos, municipio de Benito Juárez Quintana Roo”, según se puede leer en el documento original.
Cabe hacer la aclaración que el documento habla del municipio de Benito Juárez debido a que, para entonces, Puerto Morelos no se había convertido en municipio.
Agostadero se refiere a áreas de uso común de los ejidatarios, es decir, de terrenos que no han sido parcelados en beneficio individual de cada ejidatario.
Con base en el decreto, se habría autorizado la expropiación a través del visto bueno de la Dirección General de Ordenamiento y Regulación de la Secretaría de la Reforma Agraria.
La “utilidad pública” se estaría cumpliendo al acreditar que dichos terrenos se utilizarían en: la creación de reservas territoriales y áreas para el desarrollo urbano, la vivienda y el turismo, pero, como fue en todos los casos durante las administraciones de Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo, no existe una sola evidencia de que los beneficios de tales expropiaciones hayan generado beneficio alguno para los quintanarroenses, por el contrario, lo que sí sabemos, es que ambos ex gobernadores se beneficiaron con las “bondades” de negociar a título personal con los predios expropiados, los que vendieron, cualitativo a centavos pero harto cuantitativo; los mismos predios que hoy se cotizan en millones de dólares.
Para mejor valuar sus hurtos, hoy sabemos que Félix Arturo González Canto ha sido identificado como socio de Ricardo Antonio Vega Serrador, no sólo en la especulación de bienes raíces, sino que además es copartícipe de los negocios de las estaciones de servicio (gasolineras) del llamado Zar de las mismas.
ES DECIR, FÉLIX GONZÁLEZ NO SÓLO ROBÓ LOS 1 MIL 500 MILLONES, TAMBIÉN LOS TERRENOS
Como pieza clave de la fundación, congregación cuasi ritual de la denominada “Mafia Agraria”, Félix Arturo González Canto fungió como “El Moisés” que guio a la asociación delictuosa por el camino del despojo, robo y fraude con terrenos que pertenecieron a los quintanarroenses, personajes que, a la fecha, apuntan a resquebrajar cientos de núcleos agrarios mediante la coerción, la amenaza, el chantaje, la desinformación, el asesinato o violencia selectiva, pero principalmente, a través de la corrupción y el tráfico de influencias.
Así, en el tema que nos ocupa, el ex gobernador, con el apoyo del entonces presidente del Comisariado Ejidal de Puerto Morelos , los representantes en Quintana Roo del Registro Agrario Nacional, la Secretaria de la Reforma Agraria y, desde luego, con la libre operación del Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo, a través de Francisco Garibay Osorio, despojó al Ejido de 2 mil 500 hectáreas, pero además, luego que se tramitó el pago de la indemnización por expropiación, el Núcleo Ejidal no recibió un centavo de los 1 mil 464 millones, 581 mil 486 pesos y 78 centavos.

FELIPE CALDERÓN HINOJOSA, OTRO AFORTUNADO CÓMPLICE
Trasciende también en el documento de decreto, que el mismísimo entonces presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa formó parte de la “carranzeada”, al signar el documento, ante la fe del entonces secretario de la Función Pública, el también panista Salvador Vega Casillas.
Las tierras expropiadas formaron parte de las miles de hectáreas que las administraciones de Félix González Canto y Roberto Borge Angulo expropiaron para luego venderlas en centavos para luego asociarse con los felices nuevos propietarios quienes compraron en millones de dólares.
Trasciende que, entre las tierras que Félix acumuló ‘debajo de las uñas’, se encuentran terrenos de la Universidad de Quintana Roo, entre otras dependencias y asociaciones; fue tan pretencioso el negocio de lo que ahora conocemos como el desarrollo Aldea Zama en Tulum, que se incluyeron en el polígono, propiedades privadas que al ser defendidas por sus legítimos propietarios, la administración de Borge las obtuvo a través de juicio laborales ficticios que terminaron en la enajenación de esas propiedades, a nombre de cómplices que se hicieron pasar por trabajadores de esos lugares.
Y lo que bien se aprende, no se olvida, fue así que, entre las muchas artimañas de Roberto Borge para vender tierras que no le pertenecían, el fatso ex gobernador se dio el lujo de despojar al Jardín Botánico de Puerto Morelos de 200 hectáreas de manglar, en tiempos del desarrollo de la Conferencia de las Partes denominada COP16.

CON TODAS LAS EVIDENCIAS, PERO SIN INVESTIGACIONES AL RESPECTO
En un rápido recorrido por todas las publicaciones que se han hecho para presentar pruebas contundentes de los despojos al patrimonio de los quintanarroenses, es posible acumular pruebas documentales, testimonios, investigaciones que bien pudieran, cuando menos, generar la duda razonable para iniciar una investigación oficiosa para impartir justicia, pero lo que ha faltado, es voluntad política de los tres niveles de gobierno.
A nivel estatal, la fiscalia anticorrupción parece haber pactado con el ex gobernador Félix González Canto para dejarlo impune ante tantas denuncias exhibidas en medios de comunicación y redes sociales.

Los comentarios están cerrados.