¡Plomo y traición en el corazón del transporte playense! La violencia volvió a sacudir a Playa del Carmen este domingo, cuando Abel Pérez Pérez, delegado del poderoso Sindicato de Taxistas “Lázaro Cárdenas del Río”, fue ejecutado a sangre fría mientras llegaba a su domicilio en el conflictivo asentamiento Nueva Esperanza.
El crimen ocurrió a plena luz del día, alrededor de las 5 de la tarde, sobre la avenida Bahía de Corea, justo a espaldas de la conocida colonia In House. El delegado se transportaba en la patrulla sindical número 20, cuando al menos dos sicarios le cerraron el paso y descargaron sus armas sin piedad. Según testigos, se escucharon más de 10 balazos antes de que el silencio sepulcral envolviera la escena. Abel, de tan solo 37 años, murió al instante, dentro del vehículo, convertido en su tumba de acero.
🧨 ¿Ajuste de cuentas o traición interna?
La víctima no era cualquier taxista: Abel Pérez había sido una figura clave dentro del sindicato en zonas de alto control económico y político, como la Quinta Avenida y recientemente Puerto Aventuras, donde las tensiones por rutas, plazas y concesiones han ido escalando en las últimas semanas.
Pero el dato que pone los pelos de punta es su estrecha cercanía con el actual líder sindical Luis Herrera Quiam, quien ha sido señalado por mantener férreo control sobre el gremio, incluso en medio de rumores de infiltración del crimen organizado.
Aunque las autoridades no han emitido una postura oficial, fuentes internas revelaron que el asesinato podría estar vinculado a pugnas internas, presiones por el control de rutas o incluso “limpiezas” ordenadas desde más arriba.
🚔 Operativo sin detenidos... y sin respuestas
Elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y Fiscalía General del Estado acudieron al lugar, acordonaron la escena y trasladaron el cuerpo al Servicio Médico Forense (SEMEFO). Hasta el cierre de esta edición, no hay detenidos ni pistas firmes, lo que aumenta la zozobra entre los trabajadores del volante, quienes ya hablan de una “cacería interna”.
Algunos miembros del sindicato, bajo anonimato, expresaron su temor ante posibles nuevas ejecuciones. “Esto no fue un asalto, esto fue un mensaje. Aquí hay traidores o alguien está limpiando la casa”, dijo un operador con años en la agrupación.
💣 Cancún, Solidaridad, Tulum... ¿Quién sigue en la lista?
La ejecución de Abel Pérez se suma a una larga lista de crímenes que golpean al gremio transportista en el Caribe mexicano, donde la mezcla de dinero, poder, rutas y narcopolítica ha creado un coctel explosivo que parece estar fuera de control.
Morena y autoridades estatales han sido cuestionadas por permitir que grupos con intereses oscuros penetren los sindicatos, lo que transforma a líderes como Abel Pérez en objetivos potenciales, ya sea por lealtades rotas o por conocer demasiado.
El caso sigue bajo investigación. Pero en las calles del transporte sindical, el miedo ya se siente más que el motor encendido.



