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COBRA ESPOSO DE LAURA FERNÁNDEZ DOS MILLONES DE PESOS POR CAMBIAR FOQUITOS

Completamente impune, Carlos Alberto Moyano Menchaca anda a “salto de mata” luego de defraudar, a través de su empresa Mexiled al Ayuntamiento de Tonalá, Jalisco a quienes les robó 128 millones de pesos

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Ya en la comodidad de Puerto Morelos, Carlitos se dedica a levantarse todos los días a las 4 de la mañana a revisar que todas las luminarias del Casco Antiguo estén funcionando, para regresar a la cama y recibir 2 millones de pesos cada mes.

Su día comienza temprano, en la madrugada aún; sólo tiene que revisar que las luminarias que colocó su empresa, “Central Eléctrica de Cancún”, estén funcionando, de lo contrario, pedir a sus “chalanes” que la cambien; claro, de pronto, la fiesta, el compromiso social o sus largas estadías en el yate que tiene en sociedad con Laura Fernández, anclado en Miami, no le permiten ser tan religioso con su encomienda, pero no importa, siempre hay chalanes.
Ese “extenuante” trabajo le produce a Carlos Moyano Menchaca la friolera de dos millones de pesos al mes. Digamos que en él sí se cumple la sentencia de, “si quieres ser rico, esfuérzate, levántate temprano y trabaja como negro”. Claro, si es así de fácil, este país estaría lleno de purititos millonarios.

Pero, de ninguna manera se trata de un esfuerzo tan grande que haya sido premiado por la Providencia, el Espíritu Santo o la Beneficencia Pública, si Carlos Moyano se puede dar esos lujos, es gracias a los negocios que resultan de actos de corrupción, tráfico de influencias y hasta de imposiciones de su propia esposa, la ex alcaldesa de Puerto Morelos y hoy diputada, Laura Lin Fernández Piña.

LAS LUMINARIAS, UNA ASIGNACIÓN DIRECTA, DE PARTE DE SU SOCIA DE NEGOCIOS TURBIOS, LINN PIÑA
Se trata de una adjudicación directa, a través de una Asociación Público-Privada (APP), cuya inversión no debe rebasar los 45 millones de pesos y puede durar hasta 20 años; y desde luego que rebasa los 45 millones, si sólo del sueldo de tan ejemplar personaje, al año, el Ayuntamiento debe cubrir el monto de 24 millones de pesos.
Es de suponer que, si sólo lo dejaron en 20 años, que es el máximo a que obliga un contrato a través de una APP, el “sueldito” de Carlitos (Camino -traducción al español-), en ese periodo el “angelito” habrá de recibir 480 millones de pesos, libre de polvo y paja y ya sin levantarse temprano; para entonces tendrá muchos chalanes para revisar foquitos.

EMPRESARIOS CON MIRAS ALTRUISTAS, COMPARTIERON CENTAVITOS CON EL NECESITADO SEÑOR DIPUTADO, GUSTAVO MIRANDA
Además de ocultar toda la información pública relativa a la operación de asignación a la empresa de “Carlitos”, su amantísima esposa se dio a la tarea de comprar votos en el Congreso de Quintana Roo, para lo cual, le pidió a su amado Carlos que invirtiera el sueldo de un mes para pedirle el favor a Gustavo Miranda que les ayudara a convencer a los diputados de la XVI Legislatura para que autorizarán la operación.
Altruistas como sólo ellos, la pareja feudal solicitó “los buenos oficios” del diputado Gustavo Miranda, un plebeyo tan urgido de asistencia, que benévolos e hijos de Dios, le estiraron con los dedos, veinte millones de pesos.
El mancebo Miranda García es el más diligente publirelacionista de esta legislatura, reconocido ampliamente por sus compañeros; por ello, los buenos “bistekes” -disculpe usted-, gestiones, siempre se establecen con la sabia intermedidación de Gustavito, “Tavo” pa los cuatitos.
Y claro, un sujeto capaz de evadir la acción de la justicia luego de cometer fraude, debe ser considerado siempre. Hábil, temerario y ¿por qué no?, hasta con un aire de desafiante; el modelo de impune legislador.

ENDOSO A LAS SIGUIENTES ADMINISTRACIONES
Lo más excitante para “Carlitos” y Linn Piña, es que seguirán cobrando durante la administración entrante, debido a que Laura le explicó a la presidenta actual que la oportunidad se la debe, por lo que la lealtad también, y las subsecuentes.
No cabe duda: “Puerto Morelos, la tierra de las oportunidades”.

 

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