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Circulan foto del “Chino Ántrax” horas antes de la venganza del “Mayo”

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A José Aréchiga Gamboa, mejor conocido como el “Chino Ántrax” lo encontraron hinchado y con varios balazos en la cara. “Te lo dije”. Fueron las tres palabras del mismo que le había advertido que no regresara a Culiacán, Sinaloa.

Aréchiga adoptó el mote de Ántrax para simbolizar con ello su aparente letalidad, aunque no llegó a ser más que un pistolero que cuidaba a la familia de Ismael Zambada García, el “Mayo”. Nunca conformó un grupo de sicarios ni sus manos se extendían por el mundo, como dicen las odas en su nombre.

Por el contrario, el “Chino” no supo administrar el poder (local) que tuvo y lo mal gastó en fiestas y lujos extravagantes, mismos que lo llevaron a prisión en 2013, cuando el pistolero llegó al aeropuerto Schiphol en Ámsterdam.

Seis meses después, el “Chino Ántrax” fue extraditado a los Estados Unidos, donde fue procesado en una corte de San Diego. Llegó a un acuerdo con la fiscalía y recibió una irrisoria sentencia de siete años de prisión. Aréchiga se declaró culpable de los delitos de narcotráfico.

Luego, pasó a colaborar con información en calidad de testigo protegido y recibió el privilegio de estar confinado de un domicilio particular en California (EEUU), de donde se fugó.

El “Chino Ántrax” se vino directo a Culiacán. No se sabe hasta ahora cómo llegó ni si estuvo escondiendo en otras casas. Lo cierto es que la noche del viernes 16 recibió la visita de decenas de sicarios que todo el día estuvieron vigilando la casa de Baltazar de Obregón 2804, donde vivían su hermana y su cuñado.

Las visitas no tocaron el timbre, sólo hicieron sonar sus armas durante varios segundos. Después de varios minutos fueron sacados a la fuerza. Los cuerpos de los tres fueron hallados en un camino en dirección a la carretera a Salona.

La fuga

Para fugarse, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, mejor conocido como “El Chino Ántrax” no necesitó de un túnel o el uso de la fuerza, el líder del Cártel de Sinaloa burló las medidas de seguridad del gobierno de Estados Unidos sin dejar ningún indicio.

La huida ocurrió el mes de mayo de un domicilio de San Diego, California, donde purgaría el resto de su condena en libertad condicional. Se desconoce la fecha exacta del escape, pues según los agentes que lo supervisaban, Marc W. Ryan y Kimberly A. Pelot, al llegar a la ubicación para que firmara el acta judicial, el Chino Ántrax ya no estaba.

Seis meses después, el “Chino Ántrax” fue extraditado a los Estados Unidos, donde fue procesado en una corte de San Diego. Llegó a un acuerdo con la fiscalía y recibió una irrisoria sentencia de siete años de prisión. Aréchiga se declaró culpable de los delitos de narcotráfico.

Luego, pasó a colaborar con información en calidad de testigo protegido y recibió el privilegio de estar confinado de un domicilio particular en California (EEUU), de donde se fugó.

El “Chino Ántrax” se vino directo a Culiacán. No se sabe hasta ahora cómo llegó ni si estuvo escondiendo en otras casas. Lo cierto es que la noche del viernes 16 recibió la visita de decenas de sicarios que todo el día estuvieron vigilando la casa de Baltazar de Obregón 2804, donde vivían su hermana y su cuñado.

Las visitas no tocaron el timbre, sólo hicieron sonar sus armas durante varios segundos. Después de varios minutos fueron sacados a la fuerza. Los cuerpos de los tres fueron hallados en un camino en dirección a la carretera a Salona.

Luego de la desaparición del antiguo jefe de sicarios de Ismael “El Mayo” Zambada, los agentes dieron aviso a la corte del Distrito Sur de San Diego. Como parte del protocolo, las autoridades deben esperar 48 horas para que el fugitivo aparezca; sin embargo, la magistrada Dana M Sabraw emitió la tarde del viernes una orden judicial para su pronta recaptura en Estados Unidos como en México.

El expediente judicial 3:13-cr-04517 especifica que Aréchiga Gamboa fue puesto en libertad condicional desde el pasado 3 de marzo, luego de cumplir una sentencia de 87 meses en la cárcel de máxima seguridad Metropolitan Correctional Center de San Diego.

Frank J. Ragen, abogado del narco mexicano, negoció con la fiscalía para que su cliente purgara cinco años más en arresto domiciliario y se le permitiera salir en un radio no mayor de 500 metros de su casa, y si lo hacía debía notificar antes a sus supervisores.

La magistrada Dana M Sabraw accedió en parte por el buen comportamiento del Chino Ántrax y porque había cooperado con los fiscales. Antes de su fuga, José Rodrigo Arechiga Gamboa, habría asegurado estar arrepentido de su historial criminal y sólo deseaba rehacer su vida de una manera honesta.

Por esto, el 12 de diciembre del 2019, las autoridades estadounidenses le otorgaron la libertad condicional, y le asignaron un domicilio en San Diego para que concluyera su sentencia; sin embargo, “El Chino Ántrax” no aguantó más.

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