Con el deseo de seguir haciendo lo que más le gusta hacer (que es interpretar a su famoso personaje), Xavier López amenaza con seguir dando lata, pero también confiesa que lo más difícil será saber cuándo dejar ir a “Chabelo”.
“Ojalá Dios me dé la sensibilidad de saber cuándo debo dejar de hacerlo. Entender que el público quiere dejar de verme será el reto. Sin embargo, siempre estoy al pendiente de si hay señales que indiquen eso”, comenta.
De look deportivo, porque dice que así es Xavier, el comediante asegura no arrepentirse de nada en ocho décadas de vida, que no tiene nada de excepcional por el hecho de ser una figura pública y que tras una vida en el negocio de la televisión no tiene quejas.
Con su cumpleaños, no piensa en la jubilación, porque dice que si por él fuera alargaría lo más que pudiera su trabajo; además, explica que no habría quién lo jubilara.
“No soy exclusivo y no le pertenezco a nadie, así que si dejo de trabajar se acaban los ingresos”.
A pesar de ello reconoce que sí vislumbra una vida sin “Chabelo”. “Todo lo que empieza tiene que terminar”. Y comenta que, como todos, sí ha pensado en la muerte.
“He pensado en ello como algo natural, sé que todo lo que empieza tiene que acabar. ¿Cuándo? Bendito sea Dios que no sé cuando”, dice.
Padre de tres hijos, esposo de una cubana y abuelo de seis nietos, se ha preocupado por hacer que “Chabelo” siga adelante. “Digamos que Xavier maneja la administración del personaje, el personaje hace lo que Xavier le pide que haga y Chabelo le tiene confianza a Xavier”, explica el actor.




