Parece que a estos gobiernos en Quintana Roo, del estado y de los municipios, casi todo les sale mal, se pide ayuda a la federación para el combate al sargazo y fracasa su intento, su experimento y su improvisación; piden apoyo de las fuerzas de seguridad federal y ya van más de 400 muertos en la zona norte del estado, pero lo peor es que falla la manera de comunicar los hechos, no cabe duda que “lo que natura no da, Salamanca no lo presta”.
Ayer, en la presentación del Director de la Policía Ministerial, el Fiscal General del Estado, Miguel Ángel Pech Cen dijo a los medios de comunicación “espero que no se enojen, pero basta de protagonismo”, ahora sí que espero que no se enoje, pero si decir la verdad con objetividad es protagonismo, entonces el Fiscal debe explicar la muerte de más de 400 personas en el estado, incluidos entre ellos tres compañeros periodistas, José Guadalupe Chan Dzib, Rubén Pat Cauich y último de ayer miércoles, Javier Rodríguez Valladares. El que le debe parar a su protagonismo es el Fiscal, pues en un afán de querer tomar la comunicación de la dependencia en sus manos, se atrevió a crear un grupo de whatsapp para distribuir sus boletines, cuando ya su vocera tiene uno, pero él quiso hacerlo de manera elitista, eso sí es protagonismo señor Fiscal.
A otro que le salen mal lasa cosas en este gobierno del estado, es el Oficial Mayor, a Manuel Alamilla Ceballos, quien no termina de poner orden en esa dependencia y ya quiere disputar la posición de Rector de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo), piensa que es como escribir una carta a los Santos Reyes, no sabe quizá que en ese cargo se necesita capacidad, no solo académica, sino política; no niego que quizá la primera la tenga, pero de la segunda se ve que carece de ella en gran medida.
En la evaluación que hizo el Instituto de Administración Pública de Quintana Roo (Iapqroo) a dos años del gobierno de Carlos Joaquín González, la Asociación Civil observó que existe un desorden administrativo y grandes problemas en la manera de comunicar las acciones de gobierno. El presidente de la AC, León Lizárraga Cubedo le dijo a un medio de comunicación local, “hay que decir las cosas como son. Hay un desorden en el tema de profesionalización y cada dependencia hace lo que entiende, ya que la oficialía mayor no ha asumido su responsabilidad de implementar un plan estatal de capacitación tal y como lo establece el Plan Estatal de Desarrollo”.
Pero en la manera de comunicar es donde está mal el gobierno, pues en su afán de querer tapar los errores de la administración, pierden objetividad. Por si no lo saben los encargados de la Comunicación en el estado, les recuerdo que “la objetividad está desligada de los sentimientos y de la afinidad que una persona pueda tener con respecto a otro individuo, objeto o situación. La objetividad solo debe indicar aquello que es real y existente, es decir, que es imparcial”.
Pero eso no es todo, sino que si trabajas para un medio de comunicación que tenga convenio con el gobierno del estado, que por cierto a algunos hace siete meses que no se los pagan, y no le gusta a los encargados de esa dependencia lo que tú expresas, pues le llaman al dueño del medio para que te despidan; les indigna que la verdad se sepa, piensan que con sus boletines y sus comunicados la gente estará bien informada, nada más alejado de la realidad.
El refrán dice que “no hay que pedirle peras al olmo”, pues parece que en Comunicación Social no se practica la objetividad, es entendible pues el ser humano formula un criterio personal de lo que considera verdadero, real o falso a partir de sus experiencias y percepciones, así como de su cultura, creencias, ideologías o sentimientos, vuelvo a repetir, lo que Natura no da, Salamanca no lo presta.
SASCAB
No es un deseo, es una exigencia como parte del gremio de periodistas que ejercemos nuestro oficio en Quintana Roo, queremos que el asesinato de nuestros tres compañeros caídos en menos de dos meses, sea aclarado; más los otros 400 casos, que ninguna autoridad sale a dar la cara.




