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Así nos Vemos, Zeta ||| Por Edgar Pérez 

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Vivir en este Estado te permite conocer nuevas experiencias. Este fin de semana se dio especial seguimiento a la trayectoria de una tormenta tropical que amenazaba los litorales y poblaciones de Quintana Roo.

Era la tercera que nos visitaba en menos de un mes, Gamma, Delta y ahora Zeta, nombres griegos en virtud de que la nomenclatura ciclónica propuesta para este año se había agotado.

Quintana Roo por su ubicación geográfica en la cuenca del Caribe, es susceptible siempre de ser impactada por estos fenómenos meteorológicos. Desde tiempos inmemoriales los Mayas ya sufrían los embates, pero también ya sabían cómo, cuando y donde guarecerse.

Eran estudiosos de los cambios en el ambiente, conocían su entorno y aprovechaban todo lo que les generaba modificación de su hábitat. No le temían a la naturaleza, por el contrario la convirtieron en su aliada, ejemplo la construcción amurallada de Tulum cuyo Castillo principal le da la cara al Mar Caribe.

Estos conocimientos se han ido transmitiendo por generaciones; imagínese cuantos ciclones, tormentas han sufrido esas ruinas durante siglos y permanecen impávidas, estoicas, sin inundarse y sin destruirse.

Ahora, los mayas de ayer han reencarnado en los de hoy, por eso la negativa de abandonar sus pueblos ante la llegada de estos fenómenos, se resisten ya que conocen su tierra y la propia naturaleza los ha proveído de refugios. En Chumpon una comunidad maya, el pueblo entero se guarda dentro de una enorme cueva hasta que amainen la fuerza del viento y las lluvias.

El Gobernador y los Presidentes Municipales se la rifaron atendiendo, recorriendo sus municipios, presidiendo las sesiones del Comité de Protección Civil, girando indicaciones, aperturando refugios, evacuando poblaciones pesqueras, previendo brigadas de auxilio, bomberos, seguridad pública y servicios municipales atentos a las indicaciones.
Zeta llegó con vientos de 120-130 kilómetros por hora y lo fuerte de sus vientos provocaron caída de árboles, desgajamientos de ramas, falla de energía eléctrica, calles llenas de arena al igual que muchas piscinas de los centros hoteleros, techos arrancados, vuelo de láminas, lonas, espectaculares, letreros, un cóctel de sucesos que nos dejó el paso de este Huracán.

La información que se vertía con la trayectoria e intensidad, así como la estrecha coordinación y colaboración del avión caza huracanes quienes aportaban datos no solo veraces sino puntuales y confiables,, ayudaron a que las autoridades cumplieran con atingencia y no dieran noticias falsas.

Ahora, la ciudadanía debe aportar su parte y su esfuerzo, limpiando sus patios y el frente de sus casas, para apoyar en la agilización del retorno a la normalidad.

Ayudó mucho la inactividad escolar para cumplir con los trabajos, ya que varias escuelas sirvieron de refugio. Parece que las autoridades ahora sí enmarcaron su manual sobre que hacer y que medidas tomar en caso de Huracán . Como en una Orquesta Sinfónica todos sabían que hacer y a que horas entrar; quizás la nota negra fue la falta de información con respecto al reingreso a las labores, al trabajo, el ciclón seguía con vientos fuertes y causó cierta desesperación

Esto hizo que mucha gente saliera en la madrugada a abordar sus autobuses, ocasionando que se atascaran por la arena vertida en la zona hotelera de Cancún.

El peligro aún persiste, las bandas nubosas llenas de agua están sobre el cielo del Estado, hay zonas con viento, lo que significa que es prudente permanecer en casa y permitir que Servicios Públicos haga su trabajo.

En términos estéticos podemos decir que Zeta nos la “peluqueo”, ya que al final así fue. Un despeinada general en techos, palapas y hasta domos cambiaron de fisonomía.

Saldo blanco es el resultado, varios alcaldes y mucha gente no pudieron conciliar el sueño, sabedores que la naturaleza no tiene palabra..
El Gobernador cierra su información afirmando orondo, Quintana Roo Esta de Pie. Estos fenómenos generalmente entran de noche, es cuando agarran mayor intensidad y causan más daño; aunado a la oscuridad por el inmediato corte de la energía eléctrica..

Para algunos experiencia primera, para la mayoría una historia más para contar. Seguimos vivos y eso es lo más importante..

Zeta se marchó y nos faltan días ya que el 30 de Noviembre se “supone” finaliza la temporada ciclónica; así que no guarde sus paraguas, impermeables, menos sus tablas y maderas para proteger sus ventanas.

Vivimos en un lugar bendito ya que con tiempo nos avisan y podemos protegernos, no como los que viven en zonas telúricas y áreas de inundaciones. Cuidemos nuestro hábitat y aprovechemos para intentar ser mejores ciudadanos.

Y ahora listos para ver cual sigue……
Mejor caminaré a prisa escuchando un clásico de los Beatles “ fue un día difícil…mire alrededor y vi que esta oscuro y me dije una noche….de un día difícil

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