Turismo en riesgo por las ejecuciones en Zona Hotelera de Cancún

Una completa incertidumbre es lo que viven trabajadores de las discotecas Mandala y Congo de la zona hotelera de Cancún que ajenos a la balacera ocurrida la noche del pasado domingo, este lunes por la mañana no pudieron entrar a realizar sus labores cotidianas debido a que ambos establecimientos turísticos se encuentran asegurados por la Fiscalía General de Justicia del Estado.

Incluso, se canceló por completo la venta de brazaletes y barras libres en general para ambos antros por los hechos sangrientos que dejaron dos personas muertas y una más herida, mientras que incrédulos turistas pasan por el lugar asombrados por el acordonamiento y los sellos que tienen los lugares asegurados por la autoridad.

“Esto era bola cantada, de un momento a otro se iba generar un desmadre porque con total descaro corre la droga de un antro a otro y la Policía Turística conoce a la gente pero nunca hace nada”, dijo un agobiado trabajador del Mandala que pidió omitir su nombre.

Los brazaleteros y vendedores en general de barras libres de estos dos establecimientos, incluso, el personal de limpieza no pudo ingresar a efectuar sus actividades, debido que ambos lugares se encontraban asegurados por la Fiscalía General de Justicia del Estado y custodiados por elementos de la policía turística.

Las cintas amarillas rodearon los accesos y salidas de ambos establecimientos y por un momento, se pensó que el aseguramiento también abarcó al The City, pero los mismos policías señalaron que únicamente los lugares cerrados eran Mandala y Congo, a donde nadie podía ingresar, salvo alguna autoridad con documento del Ministerio Público.

“Muchos chavos que trabajan aquí han venido a preguntar porque ni siquiera saben lo que ocurrió y no se les permite el acceso, por eso están ahí hablando con sus jefes”, dijo uno de los policías municipales.

Un vendedor de barras libres de otra discoteca refirió que la tensión existe en todos los establecimientos, donde con total descaro se registran problemas, hay gente armada y que todo esto la Policía Turística lo sabe y nunca hace nada.

“Por eso mejor nos mantenemos callados, no vemos ni decimos nada porque al final de cuentas no somos autoridad y si decimos algo, únicamente corremos riesgo”, dijo un prestador de servicios de la zona de Punta Cancún.

Ayer, durante un recorrido por la principal zona turística de Cancún, el ambiente fue tenso incluso en los negocios de artesanías, pues es evidente que los hechos violentos registrados en Mandala y Congo tienen que ver con situaciones del crimen organizado y en lo particular, la venta y distribución de drogas, lo cual es un secreto a voces en este lugar.

Durante el recorrido, se pudo ver que existen algunas cámaras de seguridad que posiblemente pudieron haber captado el momento de la huida del o los atacantes, que siguiendo el procedimiento lógico se movilizaron hacia el centro de la ciudad de Cancún y en ningún momento se empleó algún dispositivo de seguridad para sellar tanto la entrada como la salida de la zona hotelera como se ha hecho en otras ocasiones.

También, estos hechos violentos se registran en el marco de un supuesto blindaje de la Gendarmería con motivo de la COP-13, cuyas actividades alternas ya comenzaron en Cancún y prueba de ello es que el estacionamiento y los alrededores del Centro de Convenciones, se encontraba este lunes custodiado por un notable despliegue de policías federales e incluso, con el apoyo de una unidad para el monitoreo de cámaras de seguridad.

Cabe decir que hasta las 17 horas, en sus redes sociales y ni mucho menos sus páginas oficiales, grupo Mandala y la gente de Congo, que en apariencia es del mismo dueño, habían hecho señalamiento alguno por los hechos sangrientos ocurridos en sus instalaciones.