Cárcel de Cancún, lucha de poderes e inseguridad

Con el traslado al Cereso de Chetumal del expolicía acusado de secuestro, Zeus Meneses Olán, el autogobierno que prevalece en la cárcel de Cancún quedaría en manos de Nancy Chang Flores, Reyner Alberto Martínez García (a) «El Pipo», Arturo Díaz May (a) «Percas», Roberto Alcalde Balderas (a) «Larva» y Rodolfo Dantori Caraveo, (a) “Pikachu”.

De nueva cuenta, con los movimientos de internos, los familiares de los reos se vieron explotados y extorsionados, pues cada amparo se vendió arriba de los 20 mil pesos.

Además de esto, los reos se encuentran intranquilos por los nuevos cambios, pues aseguraron que si «Zeus» fue trasladado, puede augurar que criminales que estaban en la capital del estado sean regresados a Cancún.

Pasan los años y el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún sigue teniendo problemas, pues ya los familiares y reos señalan que los «movimientos» que se hacen al interior del penal son sólo para calmar a la prensa y no para dar seguridad a los internos.

Después del traslado realizado el martes por la noche, las familias se mostraron intranquilas, pues aseguraron que ya no saben si el traslado del «Zeus» signifique un poco de tranquilidad, por lo que están esperando a que les informen a qué reos traerán de Chetumal.

Manifestaron que de nueva cuenta, las autoridades carcelarias lanzaron la alerta de traslado horas antes, lo que les hizo correr a intentar hablar con sus internos para saber si pagaban o no el amparo, el cual les están vendiendo hasta en 25 mil pesos.

De igual forma señalaron que el «Zeus» ya estaba perdiendo poder al interior del penal, por lo que un verdadero cambio sería llevar a Nancy Chang, al «Pipo», al «Percas», o al «Larvas» y «Pikachu», quienes se mantienen con el cobro de extorsiones al interior, explotación sexual y venta de productos prohibidos, lo que es poco probable, pues aseguraron que tienen toda la protección del director de la cárcel, Joel Flores Cardoso.

Los familiares e internos recordaron a las autoridades estatales los más de 10 hechos violentos registrados al interior del penal en el 2015, de los cuales ninguno ya fue resuelto, por lo que aseguraron que para este 2016 esperan tener un año tranquilo, lo que se dará cuando quiten por completo el autogobierno.