Aguililla, Mich.— Un hecho de extrema gravedad sacudió a las Fuerzas Armadas en Michoacán: tres militares fueron asesinados a tiros por uno de sus propios compañeros dentro del cuartel ubicado en la zona de Tepalcuatitla, en el municipio de Aguililla. Un cuarto elemento permanece gravemente herido.
El agresor, quien escapó tras el ataque, fue capturado horas después mientras se ocultaba en un cerro cercano.
■ El ataque dentro del cuartel
De acuerdo con los informes iniciales, el soldado abrió fuego contra cinco compañeros, presuntamente cuando estos intentaron impedir que abandonara el cuartel portando su arma de cargo.
Dos militares murieron en el lugar; tres fueron trasladados en helicóptero a la 43ª Zona Militar en Apatzingán. Uno de ellos falleció durante el traslado, elevando el saldo a tres muertos y un herido de gravedad.
■ La captura del agresor
Tras el ataque, el responsable huyó hacia la zona serrana.
Elementos de distintas corporaciones montaron un operativo por aire y tierra que culminó con la detención del agresor, localizado escondido entre la maleza en un cerro cercano al cuartel.
■ Líneas preliminares de investigación
Las primeras versiones señalan que el militar intentó salir armado del perímetro y se encontraba en estado alterado, lo que detonó el enfrentamiento con sus propios compañeros.
El hecho expone una grave falla en los protocolos internos de control de armas y disciplina, pues el atacante utilizó su rifle de cargo para cometer el homicidio múltiple.
■ Una institución en crisis
La masacre dentro de un cuartel —espacio destinado a la seguridad, disciplina y resguardo del personal— ha generado conmoción nacional y sembrado cuestionamientos sobre el manejo interno de la tropa, el control emocional de los elementos y la supervisión de armamento.
Familias de los militares caídos exigen una investigación exhaustiva que determine:
¿Qué originó el estallido de violencia?
¿Existieron señales previas de comportamiento irregular?
¿Fallaron los mecanismos internos de supervisión?
La Fiscalía ya abrió una carpeta de investigación, mientras la Sedena prepara un reporte detallado de la tragedia que hoy exhibe uno de los episodios más oscuros dentro de una instalación militar en Michoacán.




