Al interior de su recámara y de al menos tres disparos de arma corta fue ejecutado un joven de aproximadamente 25 años de edad, el cual se encontraba al interior de su domicilio ubicado en la Región 259, en el fraccionamiento Villas Otoch Paraíso.
El joven quedó sin vida sobre su cama semi desnudo, mientras que en el piso de la habitación fueron localizados al menos 5 casquillos percutidos.
Los vecinos fueron los que escucharon las fuertes detonaciones y entraron sólo para encontrar agonizando a esta persona, la cual presuntamente no tenían mucho tiempo viviendo por esos rumbos.
Como ya es costumbre, no se registraron detenidos, por lo que esta persona se convierte en el ejecutado número 72 en lo que va del 2017 que probablemente permanezca impune por mucho tiempo.
El reporte se dio alrededor de las 08:30 de la noche, de este lunes, cuando al número de emergencias 911 una persona reportó una persona lesionada por arma fuego al interior de un departamento ubicado en la Región 259, manzana 104, lote 32, mismo que estaba bastante lesionado, pero que aún respiraba agónicamente.
Elementos del Ejército, Marina, Policía Estatal y Policía Municipal se trasladaron al lugar como primeros respondientes, mismos que al ingresar al domicilio encontraron a un sujeto semi desnudo, con una playera sobre las piernas, el cual estaba ya inerte sobre la cama y que presentaba al menos tres impactos en el cuerpo y cabeza.
En el piso, encontraron cinco casquillos percutidos, por lo que procedieron a acordonar la zona para después dar aviso a las autoridades correspondientes.
Minutos más tarde, al lugar arribaron paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y agentes de la Policía Ministerial del Estado, los cuales corroboraron el deceso de la persona, misma que tenía aproximadamente 25 años.
Peritos criminalistas se aproximaron al lugar para levantar el cuerpo y trasladarlo al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley, además de levantar todos los indicios que había en la habitación.
Los informantes señalaron que momentos antes escucharon al menos seis disparos que venían al interior del departamento, por lo que esperaron un tiempo y después ingresaron para qué ver pasaba, pero no lograron ver a los agresores.



