En la Fiscalía General del Estado el desorden que prevalece obedece a los graves enfrentamientos que ha habido dentro de su estructura principal.
Obedeciendo directamente a Miguel Ramón Martín Azueta, jefe de oficina del gobernador del Estado, Carlos Joaquín González, Adrián Valdovinos Rodríguez ha desobedecido desde su jefe inmediato Jesús Mena Paullada, hasta al mismo fiscal general Miguel Ángel Pech Cen.
Al ser notificado de su cambio a la ciudad de Chetumal, Valdovinos Rodríguez se negó provocando una gran división dentro de la Policía Ministerial, en donde se ha heredado la estructura delictiva incrustada en la dependencia, principalmente en la Policía Ministerial y Ministerios Públicos del Fuero Común; quienes operan en una gran mayoría al servicio de “Doña Lety”.
Finalmente y contra su voluntad, Valdovinos Rodríguez llegó a Chetumal la noche del viernes, en donde ya se presentó al personal que estará a su cargo.
Con poco más de un mes como director de la Policía Ministerial en la zona norte, Adrián Valdovinos Rodríguez desató una serie de enfrentamientos dentro de la misma corporación, conformándose dos bandos, quienes lo apoyaban a él y quienes apoyaban a Fredy Castro Piña como director general.
Cuando Miguel Ángel Pech Cen fue nombrado fiscal general del Estado, Valdovinos Rodríguez fue dejado en el mismo cargo y así continuó conformando su grupo de agentes ministeriales allegados a él.
Poco a poco, y mientras la delincuencia avanzaba, al interior de la Fiscalía General del Estado y sobre todo en la Policía Ministerial, seguían creciendo las diferencias entre los jefes policiacos.
Pero no sólo los enfrentamientos entre el mismo personal provocaba el desorden dentro de la Fiscalía General del Estado, pues la estructura delictiva “heredada” en la dependencia, cambió simplemente de manos para seguir sirviendo en su mayoría a “Doña Lety”.
Con la salida de Fredy Castro Piña de la Policía Ministerial, su cargo como director general fue tomado por Jesús Cristóbal Mena Paullada, situación que provocó nuevos enfrentamientos, pues Valdovinos Rodríguez aspiraba a ocuparlo.
Los enfrentamientos entre el nuevo director general y su subordinado no se hicieron esperar, a tal grado que los mismos elementos comenzaron a ventilarlos, asegurando que mientras los jefes se “agarraban del chongo”, los casos seguían sin resolverse.
La desobediencia de Valdovinos Rodríguez, quien sólo sigue órdenes de Miguel Ramón Martín Azueta, jefe de oficina del gobernador del Estado, Carlos Joaquín González; se hizo más que evidente cuando Mena Paullada le notificó su cambio a la dirección en la zona sur.
Y cuando el cambio trascendió, Valdovinos Rodríguez no tuvo más remedio que finalmente trasladarse a la ciudad de Chetumal, en donde se presentó ya al personal que estará a su cargo la noche del viernes.
Se presentó con “mano dura” frente al persona, situación que no fue bien recibida por los agentes ministeriales en la capital del estado.
Pero el desorden dentro de la Fiscalía no sólo recae en la Policía Ministerial, pues varios agentes del Ministerio Público del Fuero Común forman parte de la estructura criminal heredada.
Y en todo este negro panorama, la ciudadanía sigue a merced de la delincuencia y los casos que siguen acumulándose, siguen sin resolverse.
Ni siquiera se han logrado avances significativos, en lo que fue una afrenta directa del crimen organizado hacia la dependencia, la cual se vio vulnerada el pasado 17 de enero, cuando un grupo numeroso de sicarios abrió fuego directo contra la Vicefiscalía de la Zona Norte, matando a un agente ministerial e hiriendo a cuatro personas más.
Se aseguraron armas de grueso calibre y vehículos, pero hasta ahora la autoridad ministerial no ha admitido a quién se adjudica el certero ataque.



