El traslado de Arturo Díaz May (a) “El Percas”, líder del área conocida como la “I” del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, provocó una gran inconformidad entre los reos internados en este sector, quienes rompieron los candados de las celdas y paredes con marros para intentar amotinarse.
Lo grave de esta situación es que apenas el pasado martes se realizó una revisión en el encierro, por lo que parece increíble que estos objetos estuvieran presentes durante el disturbio.
Afortunadamente, la rápida intervención de las dependencias de seguridad de los tres órdenes de Gobierno evitó que los internos lograran abrir las rejas, por lo que además de esto, permanecieron más de dos horas en la zona hasta que todo estuviera en orden.
En este operativo participaron más de 60 elementos de seguridad armados y uniformados.
La Secretaría Estatal de Seguridad Pública informó mediante un boletín que no se registraron lesionados y mucho menos se registró una fuga.
De acuerdo a los primeros informes, fue alrededor de las ocho de la noche cuando custodios del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún y elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) acudieron al área de la “I” para buscar a los reos Arturo Díaz Mayor (a) "El Percas", Luis Enrique Zamora (a) "Wero" y Víctor Manuel Zumárraga Angel (a) "Mono", quienes serían trasladados al Cereso de Chetumal.
De inmediato, esta situación alertó y alarmó a gran cantidad de peligrosos reos de este sector, quienes amenazaron a los elementos y comenzaron a romper los candados de las celdas, pues Díaz Mayor (a) "Percas" es conocido como líder de este cuadro.
Ante la gran inconformidad y revuelta, los elementos, quienes eran superados en número, decidieron activar el “Código Rojo” para recibir ayuda, motivo por el cual en cuestión de segundos más de 60 elementos de la Policía Municipal con el equipo antimotines, Policía Ministerial del Estado, Policía Federal, Gendarmería, paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y las Fuerzas Armadas se trasladaron al lugar, en donde al arribar en primera instancia primero rodearon y acordonaron la zona, para después ingresar a la cárcel.
Por más de dos horas, las autoridades permanecieron al interior del Cereso, mientras que al exterior se dieron cita algunos familiares que recibieron la noticia de una presunta riña.
Al exterior de la cárcel se lograba escuchar los gritos de los reos inconformes, quienes lanzaban amenazas en contra de los elementos y de las autoridades carcelarias, pues aseguraban que estaban cometiendo un grave error.
Por su parte, mediante un boletín, la Secretaría Estatal de Seguridad Pública informó que fueron activados los protocolos necesarios para controlar a un pequeño grupo de internos del Cereso de Cancún que no estuvieron de acuerdo por el traslado de tres de sus compañeros del área denominada como la "I".
Señalaron que se activó el “Código Rojo”, y las autoridades, como Policía Municipal, Estatal y Ministerial, trabajaron de manera coordinada para controlar la situación de manera inmediata.
Aseguraron que no se registraron internos lesionados y mucho menos fugas, por lo que el traslado se llevó a cabo como estaba estipulado.
El año pasado, Arturo Díaz Mayor (a) “El Percas” fue trasladado al Cereso de Chetumal tras ser señalado como el responsable de un motín en el que se registraron 13 personas lesionadas y un muerto. Sin embargo, por extrañas razones fue regresado a esta ciudad, en donde volvió a tomar el mando de la “I”, en la que se encuentran los reos más peligrosos.



