Desquiciado sujeto bajo los influjos de alguna droga asesinó, a sangre fría, a un trabajador de hotelería tras despojarlo de su bicicleta y al tratar de recuperarla le asestó varias puñaladas en el tórax, costillas y rostro dejándolo gravemente herido, por lo que el agraviado agonizó varios minutos en la sala de urgencias del Hospital General, donde médicos luchaban para salvarle la vida; el sospechoso fue detenido por la policía municipal, pero presentaba una lesión siendo llevado al nosocomio donde vio a su víctima en la camilla y soltó una carcajada.
El hecho se registró alrededor de las 00:40 horas, cuando un sujeto asaltó a un empleado hotelero sobre la avenida 30 con la avenida 34 de la colonia Gonzalo Guerrero, quitándole su bicicleta, pero la víctima se resistió y respondió a golpes, aunque al final fue despojado de su vehículo de dos ruedas, pero al tratar de recuperarla, a la altura de la avenida 38, se enfrentó de nueva cuenta con su atacante, quien lo apuñaló en varias ocasiones causándole heridas mortales a la altura de las costillas, tórax y rostro, quedando tendido sobre la acera de la calle.
Los que presenciaron el hecho solicitaron toda la ayuda necesaria a través de la central de emergencias del 066, por lo que en el lugar arribaron paramédicos de una empresa privada, quienes al ver la gravedad de las heridas de su paciente lo subieron inmediatamente a la ambulancia y lo trasladaron al Hospital General donde médicos y doctores en turno intentaron salvarle la vida al desafortunado trabajador, sin embargo, perdió la vida a causa de un posible neumotórax unos 30 minutos después del ataque mortal, mientras los policías detenían al agresor que pretendía darse a la fuga a unas cuadras del sanguinario asalto.
El sospechoso logró deshacerse del arma blanca con la que había cometido su fechoría en el trayecto de su huida, sin embargo, por una lesión que tenía cuando cayó al suelo mientras corría fue llevado al nosocomio de esta ciudad donde al ver a su víctima soltó una carcajada burlesca asegurando que no había nada que hacer, para luego lanzar una amenaza contra los uniformados que lo tenían detenido asegurando que tenía conocimiento sobre sus derechos como humano, aunque al final fue puesto a disposición del Ministerio Público del Fuero Común por el deleito de homicidio culposo.



