Por miedo a ser “rematados”, los dos jóvenes que fueron víctimas de un intento de ejecución el miércoles por la madrugada en la Región 101, se negaron a declarar y aseguraron que tampoco interpondrán una denuncia formal.
Agentes de la Policía Ministerial aseguraron que aunque los lesionados no quieran señalar a su agresor, las investigaciones continuarán, por lo que esperan que otros de los asistentes en la fiesta puedan dar más informes del solitario sicario.
Mientras tanto, ambos siguen hospitalizados en un IMSS de la ciudad, en donde su estado de salud se reporta como estable.
De acuerdo a fuentes al interior de la Policía Ministerial del Estado, Milton Manuel C. J, de 21 años y Orlando M. O, de 20 años, se reservaron el derecho a declarar, pues aseguraron que temen que el agresor pueda buscarlos al salir del hospital y así lograr su cometido.
Aseguraron que además de evitar rendir declaración, tampoco interpondrían su denuncia formal, pues esto podría provocar que el agresor, quien aún se encuentra prófugo, tome represalias en su contra.
Por tal motivo, las autoridades aseguraron que entrevistarán a todas las personas que se encontraban en la fiesta para ver si alguna de ellas da información sobre el solitario sicario, ya que al tratarse de un hecho delictivo cometido con pistola e intento de asesinato no puede quedar impune.
En tanto, las autoridades aseguraron que familiares de Milton Manuel C. J, de 21 años, pidieron que fuera trasladado al Hospital General a un IMSS de la ciudad, pues cuenta con Seguro Social y ahí se le dará la atención médica necesaria. Los dos jóvenes se encuentran estables.
Como en pasadas ediciones se dio a conocer, los hechos se registraron a las 02:11 de la madrugada de este miércoles cuando el número de emergencias 066 emitió el reporte de una persona lesionada por arma de fuego en la Región 101, manzana 15, sobre la calle 125, la cual estaba siendo trasladada por sus propios medios al Hospital General.
Al llegar al lugar, las autoridades se entrevistaron con los presentes, quienes aseguraron que estaban en una fiesta cuando de pronto llegó un sujeto a bordo de una motocicleta blanca, con un casco completo, mismo que esperó en la entrada al dueño de la casa.
Señalaron que al salir, Orlando M. O, de 20 años comenzó a forcejear con el solitario sicario, por lo que éste disparó en al menos cinco ocasiones en contra de los presentes.



