Aunque se esperaba un saldo completamente blanco en cuanto a lesionados con fuegos pirotécnicos, desafortunadamente no lo fue, pues dos menores de edad resultaron gravemente lesionados por estos peligrosos dispositivos.
Mientras que un menor de 10 años perdió tres dedos de la mano derecha por una “bombita”, un joven de 17 años está a punto de perder un ojo y sufrió quemaduras serias en el brazo izquierdo.
El primero de los hechos se registró alrededor de las 12:47 de la noche, cuando paramédicos de la Cruz Roja Mexicana recibieron una alerta del número de emergencias 066 para verificar el reporte de un joven lesionado por fuegos pirotécnicos.
De inmediato se trasladaron al lugar, en donde al arribar encontraron a un joven que presentaba quemaduras de primer y segundo grado en el brazo izquierdo y en la cara, motivo por el cual lo trasladaron al Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” de emergencia.
En el nosocomio, los doctores informaron que posiblemente el joven, identificado como Germán Colón May, de 17 años, podría perder el ojo por las fuertes lesiones.
Pocos minutos después, la benemérita institución recibió otra alerta del número de emergencias 066 para verificar el reporte de un menor quemado por fuegos pirotécnicos en la Región 101, manzana 4, lote 22, por lo que de inmediato se trasladaron al lugar.
Una vez ahí se percataron de que se trataba de Humberto Echeverría Campos, de 10 años de edad, quien presentaba quemaduras de primer y segundo grado en la mano derecha, por lo que también fue trasladado de emergencia al Hospital General.
En el nosocomio se informó que desafortunadamente, por las fuertes lesiones, le tendrían que ser amputados tres dedos, por lo que de inmediato sería ingresado al área de quirófano.
Aunque las autoridades fueron enfáticas en exhortar a la ciudadanía a evitar esta práctica parece que no funcionó, tampoco la labor de la dirección de Protección Civil por erradicar completamente la venta de estos peligrosos objetos explosivos.



