Más de 3 mil pantallas, 345 mil espectadores y más de 20 mil empleados trabajando en plena madrugada fue el universo que se encontró la película Star Wars y su nuevo episodio en salas mexicanas, tras 10 años de ausencia.
La asistencia registrada en la media noche equivale a llenar tres veces, al menos, el Estadio Azteca.
Cinépolis y Cinemex, las dos cadenas exhibidoras más importantes de México, se reservan las cifras exactas, pero se estima que hayan registrado 16 millones de pesos, mínimo, en la venta de boletos.
Esta cifra se obtiene multiplicando el número de boletos que fueron vendidos en preventa por 46.5 pesos, que es el costo promedio este año de una entrada, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine).
No se contempla el costo extra que significa haber visto El despertar de la fuerza en formatos como 3D, 4DX e Imax. Tampoco la venta de palomitas y refrescos, cuyos expendios estuvieron llenos durante más de media hora de la jornada.
Tan sólo en Cinépolis Town Center Rosario, en la Ciudad de México, se contabilizaron en un minuto 50 clientes en dulcería, mientras en Cinemex Real, 20 en mismo periodo.
En promedio, contando solamente palomas o bebidas, una persona llega a gastar 60 pesos. “Lo que se vio fue un fenómeno, quiere decir que había mucha ansiedad; ahora vamos a ver si los fans fueron quienes se reflejaron y cómo reacciona el público que no lo es”, dice Ramón Ramírez, director de relaciones públicas de Cinépolis.
“Prácticamente tuvimos a la plantilla de trabajadores en cines, algo que es inusual para el horario”, dijo.
Las dos cadenas lanzaron productos oficiales y exclusivos de Star Wars y las ventas, aseguran, son positivas.
Cinépolis puso, vía Internet, dos colecciones de cinco vasos cada una y Cinemex un BB-8 para palomitas.
De las 50 mil unidades colocadas de este último, se vendió casi la mitad en los primeros minutos, indicó Francisco Eguren, director de programación de la exhibidora Cinemex.
“Calculamos que este fin de semana se agoten y no habrá más”, expuso.
El lado oscuro. Pero la fuerza del lanzamiento del Episodio 7 también trajo su lado oscuro.
En redes sociales se denunciaron cines que arrancaron tarde la función y exceso de anuncios comerciales.
Cinépolis Bucareli aprovechó para proyectar los tráilers de Superman v Batman y The revenant, dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu, así como la próxima entrega del superhéroe Capitán América.
“¡Ya comiencen que la quiero ver!” , “¡no venimos a esto!” y “¡ya van tarde!” fueron algunos de los gritos que se escucharon entre butacas.
En Cinemex Galerías (Plaza de las Estrellas en DF), la tecnología hizo de las suyas y obligó a subir de nueva cuenta la película, causando retraso.
La última sala contemplada comenzó la proyección 75 minutos después de lo anunciado, generando que algunos invitados, como llama Cinemex a los espectadores, se salieran y pidieran que les devolvieran su dinero. Antes se les ofrecía el cambio de su boleto para otro día y función.
Eguren reconoció que uno de sus complejos en la ciudad de Puebla definitivamente no arrancó porque falló el servidor que nutre a las salas. “Tratamos de reacomodar a la gente en cines cercanos, pero en este caso el complejo no está cerca; podemos decir que, si bien no fue un saldo general blanco, tampoco negro”, apuntó.
Subrayó que con los resultados de ayer se estima que tienen ante sí un récord en salas.
¿Piratería? En Periscope, aplicación en teléfonos celulares que permite transmitir vía streaming cualquier evento en vivo, fue llave para conocer segmentos de la cinta.
Hasta ayer por la tarde, podían verse los videos hasta con los primeros 30 minutos del filme, tomados directamente de la pantalla.
La ley sólo contempla por ahora castigo a quienes exploten y lucren comercialmente con películas grabadas; Periscope permite que el material sea visto por los seguidores del usuario que transmite el evento.
No existe ninguna relación de compra-venta en ello.
“Es algo que debemos revisar entre todos”, dijo Eguren.



