La temporada sobresaliente que ha diseñado Javier Chicharito Hernández lo tiene en los ojos del mundo entero.
Su presente es magnífico, tanto, que su racha de festejos es mejor que la de los dos más grandes futbolistas del mundo y dominadores absolutos del Balón de Oro: Cristiano Ronaldo y Lionel Messi.
No solo ellos sufren ante las estadísticas del 7 del Bayer Leverkusen, también otros cracks absolutos como Aubameyang, Lewandowski y Thomas Muller, estos últimos, los únicos futbolistas que lo superan en anotaciones en la Bundesliga, aunque no cuentan con el romance a gol que en los más recientes 13 encuentros oficiales tiene el mexicano, mismo que lo convierten en el mejor goleador del mundo.El presente es fantástico para él, una situación que no espero, al menos, que ocurriera en Alemania.
Para Chicharito era prioridad hacerse de un lugar con el Manchester United y todo parecía posible, en gran medida por el exilio de Falcao y Van Persie de la ofensiva de los Red Devils. El mexicano finalizó el curso anterior con el Real Madrid de buena manera, fue eficaz de cara al arco, pero ni eso convenció a los merengues de realizar la compra.El verano para CH7 fue complicado. Su perseverancia no hacía diferencia para Van Gaal y en los partidos solo jugaba los minutos de relleno.
En uno de los mencionados, Manchester United se enfrentó al Brujas por el pase a la fase de grupos de Champions League. Con la eliminatoria definida, era el momento de brillar y convencer al polémico estratega holandés de su eficacia de cara al arco, aunque no hizo más que provocar la molestia del mismo.
Un penal, con resbalón incluido y una pelota mandada a las tribunas cuando solo necesitaba empujarla a las redes, generó un cambio, quizás poco presupuestado, pero más que necesario.El Bayer Leverkusen había pujado un año antes por llevarse al mexicano y esta vez, no iba a dejar pasar la oportunidad. El 31 de agosto el traspaso se hizo oficial y el destino fue benévolo para el killer azteca. “La Bundesliga es muy ofensiva, y eso es muy atractivo para mí”, dijo Hernández en pleno reconocimiento a las instalaciones de su nuevo club.
“El Bayer 04 representa una nueva oportunidad para mí. Y vine aquí porque quiero ganar”, sentenció.El director deportivo, Rudi Vöeller, destacó las cualidades ofensivas del nuevo fichaje. “Es vivaz, ágil y rápido. Combina fuerza con una gran destreza técnica… La Bundesliga puede estar contenta por la llegada de un gran jugador”. Vaya que no mentía el histórico alemán. En menos de un semestre regresó la alegría para Javier.
La confianza fue reencontrada y ese gran jugador se transformó en algo muchísimo mejor. Chicharito mutó en el ídolo de la Bundesliga afuera de la cancha y por supuesto, en el rectángulo verde. Para muestra, la gran algarabía generada en la fanaticada de las Aspirinas tras su hat-trick, primero en tierras alemanas.La razón de su cambio profundo fue Van Gaal, quien le cerró las puertas del United pero le abrió las puertas del éxito, en un equipo con menos historia pero, con el deseo máximo de los goles de Chicharito y la confianza plasmada con la participación soñada por el mexicano.
“Tuve una plática con Van Gaal y me dijo que solo tenía el uno por ciento de probabilidades de jugar en mi posición”, declaró Hernández para Fiebre Maldini, en pasados días, acusando así su elección por el traspaso.
La situación no era nueva para CH7. Van Gaal le transmitió en el verano del 2014 que “si tenía una oferta aceptara”, a la segunda no lo dudó y el presente dice que fue la elección de su vida. Eso fue para Javier, quien tomando en cuenta el mes de octubre, lleva los mismos goles que el Manchester United en el torneo casero. En esa analogía, Hernández ha dejado de marcar en tres partidos, mientras que los Red Devils en cuatro no vieron puerta. Ninguna manera mejor de callar bocas.
No es la única noticia con la que Chicharito se regodea. El mexicano está a solo tres goles de superar su mejor marca en Europa, estadística que firmó en la temporada 2010-2011 ( la de su estreno en el Viejo Continente) en la que metió 20 a falta de más de la mitad de la temporada.



