Deprimidos y angustiados son como viven actualmente los abuelitos que terminaron infectados de la bacteria pseudomonas que le fue contraída durante la cirugía de cataratas a la que fueron sometidos dentro de la clínica privada Instituto de Salud Visual (ISVI) desde hace más de mes y medio y que les ha hecho perder la vista y hasta el ojo en uno de los casos.
“Todas las tardes me siento en el sillón a llorar mi ojo, y pienso que la vida se me va”, narró con angustia la abuelita Alicia Brito Salazar, otra de las víctimas de esta grave infección que los ha hecho ir perdiendo la vista poco a poco.
Cabe recordar que esta bacteria denominada pseudomonas, provoca una endoftalmitis que ataca el nervio óptico y los deja ciegos, pero lo peor es que si no se trata a tiempo, les va pudriendo el ojo, les empieza a brotar pus y sangre, lo que posteriormente deriva en que le tengan que extirpar el ojo.
Esta abuelita con la que POR ESTO! de Quintana Roo también tuvo la oportunidad de platicar, narró que cuando acudió a la clínica ISVI para una de las revisiones por una “infección”, ya que hasta la fecha no le han querido decir ahí lo grave del asunto, le dijo al doctor que la estaba atendiendo: “sé que no me van a devolver mi ojo, pero todavía sigo pensando que practicaron con nosotros”.
Y agregó: “todos los días lloro y me deprimo y todavía recuerdo cuando escuchaba el día que me operaron que le decía un doctor a otro: así no, es así, vírale así, muévele aquí…”.
Brito Salazar, también es una abuelita de Isla Mujeres que fue invitada a este programa de cirugía de cataratas y que fue en el DIF de la ínsula donde le dijeron que iba a quedar bien.
Sus familiares que estuvieron durante la plática con POR ESTO! de Quintana Roo, señalaron que lo molesto de todo esto, es que “nos han dejado mes y medio, han dejado que el problema avance cuando ellos (la clínica ISVI) pudieron haber sido más sensibles y atacar el problema desde un principio, sin tanto cuento, ya que nos dicen una cosa y resulta que es algo peor”.
Por ello, piden que la clínica no se lave las manos, puesto que “muchos de los pacientes ya perdieron la vista, pero ahorita estamos luchando para no perder el ojo”.
Cabe decir que tal y como informó el viernes, el caso más sensible de esto, es el de la abuelita Hortensia Tepal Puc mejor conocida como “Tenchita” de 65 años, a quien de plano ya le tuvieron que sacar su ojito porque la infección se le complicó.
El caso de “Tenchita”, toma mayor relevancia porque además es sobreviviente a un cáncer de mama y ella misma narró que cuando le dijeron que le tenían que extirpar el ojo, la llevaron a una clínica ajena a ISVI en donde tras la cirugía, el doctor Juan Pablo Olivares de Emparán y la doctora Blanca Figueroa no la dejaron reposar como le habían dicho, sino que en esas condiciones en las que estaba, sólo la llevaron a la terminal marítima de Puerto Juárez para que abordara el ferry para regresarse a Isla Mujeres.



