En los últimos años, la izquierda mexicana, representada fundamentalmente por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), lleva acumulados “ganchos mediáticos al hígado” por pecados de toda índole, desde fraudes en sus procesos electorales internos hasta escándalos por corrupción o nexos con la delincuencia organizada, señala un artículo que publica este martes el periódico español El País.
La publicación adquiere especial interés para Quintana Roo, pues entre los personajes que el rotativo ibérico menciona como responsables de algunos de esos “ganchos epáticos” se encuentra el ex candidato perredista a la gubernatura Gregorio Sánchez Martínez.
El artículo, firmado por Julio Patán, elabora una larga lista de escándalos y corruptelas en las que se han visto involucrados los perredistas. La nota abre con una amenaza de muerte que lanzó el delegado de Coyoacán, Mauricio Toledo, al abogado Rodolfo Reus, cuando éste estaba por denunciar una extorsión del funcionario a empresarios que pretendían desarrollar un proyecto inmobiliario en su zona.
“Si publicas algo te mando matar cabrón”, decía el mensaje enviado por Toledo a Reus a través de un Backberry. Al final, el abogado hizo la denuncia pública.
“Y no podía ser de otro modo en este México de vínculos con el crimen organizado, como los que se atribuyeron en su día a Gregorio Sánchez, presidente municipal de Benito Juárez, en Cancún, y a Julio César Godoy, medio hermano del entonces gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, y presidente municipal de Lázaro Cárdenas”, señala el artículo en El País.
La izquierda mexicana, explica El País, está mucho más poblada de facciones, de tribus, que las praderas del viejo Oeste. Tribus que se alían, se traicionan, intercambian militantes y posiciones sin límites ni pudores, de modo que clasificarlas y distinguirlas requiere al menos de una beca de varios años –de eso y de una inusual adicción al aburrimiento.



