Cristiano Ronaldo vuelve en el mejor momento para su equipo. Después de tardes aciagas vuela alto vestido de negro para tumbar al Sevilla y profanar su estadio, donde no ganaba nadie desde hacía quince meses. El Madrid ganó con apuros y casi pidiendo la hora.Conocedor del triunfo del líder, el Real Madrid saltó al césped del Pizjuán con la idea de tomar las riendas del partido. Se hizo con el control del balón y comenzó una labor de acoso contra la portería del Sevilla que pudo dar sus frutos en el minuto nueve cuando el remate a bocajarro de Cristiano Ronaldo se encontró con las manos de Sergio Rico. Las intenciones del Real Madrid estaban claras mientras su rival buscaba sacar provecho del contragolpe.
Lo pudo hacer en un despiste colectivo de la zaga, que dejó a Aleix Vidal solo ante Casillas. Su remate fue tocado por el portero y balón perdió la suficiente fuerza como para que a Varane le diese tiempo a despejar cerca de la línea de gol. El Madrid se sentía cómodo y, además, contó con la inesperada colaboración de Emery. El entrenador no supo gestionar la lesión de Krychowiak, que comenzó a sangrar abundantemente por la nariz tras un choque con Ramos. El jugador estuvo fuera más de ocho minutos, tiempo suficiente como para que Cristiano Ronaldo hiciese un doblete.
En un minuto se descolocó el Sevilla y emergió la figura de CR para colocar a su equipo en una situación cómoda y para recuperar el trono de la pelea por el pichichi con Leo Messi. Tenía el Madrid controlado el encuentro hasta que Sergio Ramos cometió un error infantil dentro del área. Era el minuto de la prolongación y regalaba un penalti al Sevilla, que no desperdició Bacca. Había partido y quedaban cuarenta y cinco minutos por delante.Sufrió el Madrid en la segunda parte pese a que Cristiano hizo su tercer gol, pero después Iborra acortó la distancia. Los últimos minutos fueron agobiantes para la portería de Casillas, que supo resolver todo el peligro.



