Una semana después del terremoto que azoto a Nepal ya no esperan encontrar más supervivientes bajo los escombros de miles de viviendas en el valle de Katmandú, donde se aguarda la ayuda que ha comenzado a llegar.
“Hay pocas posibilidades de encontrar a alguien con vida”
La cifra de muertos ha rebasado los 7,000, según indicó el domingo la policía. El número de fallecidos llegó a 7,040 luego de la extracción de más cuerpos de entre los escombros, dijo Babu Kanji Giri, funcionario
de la policía nacional.
Hay 14,123 personas heridas por el terremoto del 25 de abril. De ellas, 6,512 están recibiendo tratamiento en hospitales.
Organizaciones no gubernamentales aseguran que la burocracia está trabando la salida expedita de material hacia las comunidades necesitadas, mientras los organismos internacionales coordinan a todos los actores para tratar de llegar a los sectores más castigados por el sismo.
La última cifra de fallecidos es de 6,841 y la de heridos de 14,087, pero se espera que aumente el número de víctimas cuando los equipos de rescate lleguen a las zonas más remotas afectada



