La Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó un extenso informe sobre el gobierno de Corea del Norte en el cual expone los métodos de tortura que ha realizado en los últimos años, además de ser acusado de otros delitos.
Con más de 80 testimoniales de víctimas y testigos en Seúl, Tokio, Londres y Washington, la comisión encargada de la investigación realizó bocetos sobre cómo son las torturas y las condiciones en las que los presos viven en el país, los cuales son indignantes y crueles.
Asimismo, denunció que los responsables del aparato de seguridad y posiblemente incluso el líder, Kim Jong Un, ordenaron crímenes contra la Humanidad como: torturas sistemáticas, violaciones, desapariciones, esclavitud, ejecuciones, asesinatos por inanición y asesinatos al borde del genocidio, como consecuencia de "políticas establecidas al más alto nivel del Estado".
Cabe mencionar que los responsables de estos delitos serían "cientos" de miembros del Ministerio Popular de Seguridad, el Ejército, los tribunales y del Partido de los Trabajadores de Corea, el partido único, los cuales dependen en última instancia del mandatario del Estado, Kim Jong Un.
Sin embargo, el gobierno de Corea del Norte niega "categórica y totalmente" el contenido del informe, el cual fue filtrado por la agencia de noticias estadounidense The Associated Press, pues considera que es "un producto de la politización de la cuestión de los Derechos Humanos por parte de la UE y Japón, aliados con la política hostil de Estados Unidos".




