Cancún, Quintana Roo, 24 de septiembre de 2026.— Cancún está listo para convertirse en uno de los epicentros del beisbol juvenil internacional con la celebración de la Copa Mundial de Béisbol U15 WBSC 2026, que reunirá a 12 selecciones y tendrá como sedes a Quintana Roo y Yucatán del 25 de septiembre al 4 de octubre.
El histórico estadio Beto Ávila de Cancún recibirá los encuentros de seis representativos nacionales: China Taipéi, Estados Unidos, Venezuela, Australia, República Checa y Nicaragua, una combinación que anticipa jornadas de alto nivel competitivo entre algunos de los mejores prospectos juveniles del mundo.
La otra sede será el Parque Kukulcán de Mérida, Yucatán, donde competirán México, Cuba, República Dominicana, Alemania, Japón y Sudáfrica.
El Beto Ávila vuelve al escenario internacional
La presentación oficial del certamen se realizó en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), en la Ciudad de México, con la participación del director de la CONADE, Rommel Pacheco, autoridades deportivas de Quintana Roo y Yucatán, así como representantes de la Federación Mexicana de Béisbol.
Quintana Roo se declaró preparado para recibir a los peloteros, cuerpos técnicos y aficionados que llegarán con motivo de una competencia que coloca nuevamente a Cancún dentro del calendario deportivo internacional.
Para la ciudad, el torneo también significa devolver protagonismo al estadio Beto Ávila, inmueble estrechamente ligado a la historia beisbolera de Quintana Roo y que ahora abrirá sus puertas a una nueva generación de talentos internacionales.
Los partidos en la sede cancunense comenzarán este viernes 25 de septiembre, con una cartelera que permitirá a los aficionados observar de cerca a jugadores menores de 15 años que ya representan a sus respectivos países.
12 países, dos ciudades y una Copa Mundial
La competencia reunirá a 12 selecciones nacionales en una justa que pondrá a Cancún y Mérida bajo los reflectores del beisbol juvenil mundial.
Además de la actividad deportiva, la llegada de delegaciones internacionales representa para Quintana Roo una oportunidad para fortalecer su presencia como anfitrión de competencias de alcance mundial y acercar a niñas, niños y jóvenes a un torneo de primer nivel.
Durante diez días, Cancún y Mérida compartirán el escenario mundialista.
La cuenta regresiva terminó: este viernes se canta “play ball” y el Beto Ávila vuelve a tener pelota internacional.




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