Ciudad de México, 21 de septiembre de 2026.— El Pacífico mexicano entra nuevamente en una fase de vigilancia meteorológica. La depresión tropical Diecisiete-E, formada durante la tarde del domingo, evolucionó en cuestión de horas a la tormenta tropical Polo y los pronósticos advierten que podría experimentar una rápida intensificación hasta convertirse en un huracán mayor.
La evolución del fenómeno mantiene la atención de las autoridades meteorológicas debido a que, inicialmente, se contemplaba que alcanzara la categoría 3; sin embargo, las proyecciones posteriores han planteado un escenario de mayor fortalecimiento, con la posibilidad de llegar hasta categoría 4 durante esta semana.
POLO AVANZA FRENTE A LAS COSTAS MEXICANAS
Durante las primeras horas de este lunes, Polo se encontraba frente a las costas del Pacífico mexicano, al suroeste de Guerrero y al sur de Colima, mientras continuaba su desplazamiento sobre aguas cálidas.
La trayectoria prevista apunta a un fortalecimiento considerable. El sistema podría alcanzar categoría 1 durante el martes y posteriormente categoría 2, mientras que para el miércoles se proyecta la posibilidad de que se convierta en un huracán mayor.
Los pronósticos posteriores contemplan un fortalecimiento adicional hasta categoría 4, aunque la intensidad y trayectoria de los ciclones tropicales pueden modificarse conforme evolucionan las condiciones atmosféricas y oceánicas.
Hasta los reportes disponibles, no se anticipaba un impacto directo del centro del ciclón sobre territorio mexicano; sin embargo, su cercanía con las costas obliga a mantener vigilancia permanente sobre su desplazamiento.
LLUVIAS, VIENTO Y OLEAJE: LOS PRINCIPALES RIESGOS
Aunque el centro de Polo permanezca sobre el océano, sus efectos pueden alcanzar amplias zonas del territorio nacional.
Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero se encuentran entre las entidades que deberán permanecer atentas a las condiciones asociadas al sistema. Oaxaca también podría registrar precipitaciones importantes.
Las lluvias intensas pueden provocar incrementos en los niveles de ríos y arroyos, inundaciones, encharcamientos, deslaves y afectaciones carreteras. En las zonas costeras también existe riesgo por oleaje elevado y fuertes rachas de viento.
El periodo de mayor atención se concentrará durante los próximos días, cuando Polo podría alcanzar su etapa de mayor intensidad frente al litoral mexicano.
PIDEN NO BAJAR LA GUARDIA
Las autoridades meteorológicas y de Protección Civil mantienen vigilancia sobre el fenómeno y recomiendan a la población de los estados potencialmente afectados mantenerse pendiente de los avisos oficiales.
La prevención cobra especial importancia en comunidades costeras y zonas susceptibles a inundaciones o deslaves, pues un ciclón tropical no necesita tocar tierra directamente para generar afectaciones importantes por lluvias, oleaje y viento.
Polo se convierte así en uno de los fenómenos meteorológicos a seguir de cerca durante esta semana en el Pacífico mexicano. Las próximas horas serán determinantes para conocer tanto su intensidad definitiva como su trayectoria.




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