CIUDAD DE MÉXICO.— Diputados integrantes de la Comisión de Hacienda plantearon aumentar los impuestos aplicables a la cerveza y crear un gravamen para productos procesados con exceso de sodio, entre ellos algunas sopas instantáneas, salsas y aderezos.
Las propuestas buscan incrementar los ingresos públicos y utilizar la política fiscal como una herramienta para disminuir el consumo de productos relacionados con riesgos para la salud.
El presidente de la Comisión de Hacienda, el diputado de Morena Carol Antonio Altamirano, aclaró que el planteamiento no proviene de la Secretaría de Hacienda, sino de legisladores y del grupo de trabajo encargado de analizar el tratamiento fiscal de los destilados y otras bebidas alcohólicas.
Por ahora, se trata de propuestas sometidas a revisión dentro de la comisión legislativa. No son impuestos aprobados ni se encuentran vigentes.
Hasta un peso adicional por cerveza
La diputada del Partido del Trabajo Vanessa López explicó que uno de los escenarios contempla una cuota adicional de entre 60 centavos y un peso por cada cerveza, dependiendo del precio y la presentación.
De acuerdo con los cálculos expuestos ante la Comisión de Hacienda, el ajuste permitiría obtener aproximadamente 6 mil 500 millones de pesos adicionales mediante la recaudación conjunta del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y el Impuesto al Valor Agregado.
En el escenario recomendado, los ingresos derivados de este mercado pasarían de 140 mil 586 millones a 147 mil 37 millones de pesos, lo que representaría un aumento aproximado de 4.6 por ciento.
Los legisladores sostienen que el ajuste podría elevar la recaudación sin provocar una afectación estructural al mercado formal ni debilitar las cadenas productivas nacionales.
Sopas instantáneas, salsas y aderezos bajo revisión
La segunda propuesta consiste en gravar determinados alimentos procesados que porten el sello de advertencia por exceso de sodio y que no formen parte de la canasta básica.
Entre los productos mencionados se encuentran algunas sopas instantáneas, salsas y aderezos. Sin embargo, la relación definitiva deberá revisarse individualmente antes de establecer cuáles quedarían sujetos al nuevo impuesto.
Las estimaciones preliminares calculan que este gravamen podría generar alrededor de 12 mil millones de pesos adicionales para las finanzas públicas.
Los impulsores argumentan que existe una contradicción entre advertir al consumidor sobre los riesgos asociados con el exceso de sodio y mantener una política fiscal que no considere los costos sanitarios derivados de su consumo.
La propuesta aún debe recorrer el proceso legislativo
Antes de entrar en vigor, los planteamientos tendrían que convertirse en iniciativas formales, ser dictaminados por las comisiones competentes y recibir la aprobación del Pleno de la Cámara de Diputados.
Dependiendo de las disposiciones legales que se pretendan modificar, también deberán ser revisados por el Senado y posteriormente promulgados y publicados por el Poder Ejecutivo.
La discusión legislativa tendrá que definir los productos alcanzados, las cuotas aplicables y el destino de la recaudación. También deberá evaluar el impacto sobre consumidores, pequeños comercios, productores y establecimientos de alimentos y bebidas.
La cerveza y las sopas instantáneas no pagarán todavía nuevos impuestos. Lo que existe es una propuesta en construcción que anticipa uno de los debates fiscales más sensibles: obtener más recursos públicos mediante productos de consumo cotidiano y justificar el aumento con razones de salud.




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