CIUDAD DE MÉXICO.— En medio de los señalamientos formulados desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, el senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez reapareció en el Senado de la República, rechazó tajantemente las acusaciones y defendió su decisión de permanecer en el cargo y conservar el fuero constitucional.
El legislador, quien recientemente abandonó la bancada de Morena para continuar como senador independiente, sostuvo que las imputaciones forman parte de una ofensiva de carácter político y aseguró que, meses después de que se hicieron públicos los señalamientos, no se han presentado pruebas que acrediten su responsabilidad.
“No lo soy, nunca he sido narco nada. Ni narcobibliotecario, ni narcotequero, ni narcomagistrado, ni narcolegislador”, respondió al ser cuestionado directamente sobre las acusaciones que pesan sobre él.
DEFIENDE EL FUERO EN MEDIO DE LA POLÉMICA
Uno de los puntos políticamente más sensibles de su regreso fue precisamente su permanencia en el Senado.
Inzunza negó que haya evitado solicitar licencia únicamente para mantener la protección constitucional y argumentó que el fuero constituye una figura legítima frente a acusaciones que considera políticamente motivadas.
El senador aseguró que continuará a disposición de la Fiscalía General de la República y reveló que, hasta ahora, únicamente ha sido citado en una ocasión. También manifestó su confianza en que la institución federal haga públicos cuanto antes los resultados de las investigaciones.
La controversia, sin embargo, está lejos de quedar cerrada. Su retorno ocurre después de meses de presión política derivados de los señalamientos provenientes de Estados Unidos y tras su salida de la bancada mayoritaria, aunque decidió conservar el escaño para el que fue electo.
“NO TEMO IR A LA CÁRCEL”
Interrogado sobre la posibilidad de enfrentar consecuencias penales, Inzunza aseguró que no tiene miedo.
También habló sobre su patrimonio y afirmó que vive de su pensión como magistrado y de su dieta como senador. Señaló además que en las cinco cuentas bancarias que le fueron bloqueadas no acumula, en conjunto, más de un millón de pesos.
La defensa pública del legislador busca enfrentar directamente una acusación que ha golpeado su trayectoria política y que adquiere especial relevancia por tratarse de un representante de Sinaloa, entidad atravesada durante los últimos años por una profunda crisis de violencia vinculada a las disputas entre organizaciones criminales.
NIEGA CUALQUIER RELACIÓN CON EL CASO CUÉN
Inzunza también rechazó versiones que pretendían relacionarlo con el asesinato de Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
El senador negó que Ismael “El Mayo” Zambada lo hubiera señalado en la carta difundida públicamente y lanzó un desafío ante los cuestionamientos.
“Si usted me prueba que eso está en la carta, yo renuncio en este momento al Senado. No tengo absolutamente nada que ver”, respondió.
Respecto de su relación con el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, reconoció que ha trabajado con él durante muchos años y afirmó que lo considera una persona honesta.
SALE DE LA BANCADA, PERO NO ROMPE CON LA 4T
Aunque Inzunza decidió abandonar el grupo parlamentario de Morena, políticamente mantiene su respaldo al proyecto oficialista.
El legislador aseguró que continuará apoyando las iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que su separación de la bancada fue una determinación personal, no producto de presiones internas.
Su situación partidista queda ahora en manos de Morena. Inzunza asegura que sus principios políticos no han cambiado, pero su presencia como senador independiente coloca una distancia formal entre el legislador y la bancada gobernante mientras permanece abierta la investigación relacionada con los señalamientos en su contra.
El regreso de Enrique Inzunza al Senado abre así un nuevo capítulo político: abandona la bancada de Morena, conserva el escaño y el fuero, mantiene su respaldo a la Cuarta Transformación y apuesta a que las investigaciones respalden su declaración de inocencia.
Mientras eso ocurre, las acusaciones continúan pesando sobre su carrera política y mantienen abierta una interrogante que difícilmente desaparecerá únicamente con declaraciones: qué determinarán finalmente las investigaciones sobre los señalamientos que han colocado al senador sinaloense en el centro de la controversia nacional.




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