La FIFA respondió a las críticas emitidas por la UEFA y la Concacaf en torno al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y aseguró que no existe ningún plan para privatizar la Copa del Mundo ni el resto de sus competiciones internacionales.
A través de un comunicado, el organismo presidido por Gianni Infantino afirmó que la iniciativa busca atraer inversión para fortalecer el desarrollo del futbol a nivel global, sin que ello implique ceder el control de los torneos más importantes del calendario internacional.
"Nadie está vendiendo el futbol", sostuvo la FIFA, al recalcar que conservará plenamente la gobernanza de las competiciones, incluyendo las decisiones deportivas, reglamentos, calendarios y la organización de los Mundiales.
La postura surge luego de que la UEFA y la Concacaf manifestaran su preocupación por el modelo propuesto, al considerar que permitir la participación de inversionistas privados podría abrir la puerta a una excesiva comercialización del futbol y afectar la esencia del deporte.
En respuesta, la FIFA explicó que FIFA Forward Enterprise operaría como una subsidiaria destinada a desarrollar nuevas fuentes de financiamiento, mientras que el organismo mantendría el control absoluto sobre las competencias y utilizaría los recursos obtenidos para incrementar el apoyo económico a sus 211 federaciones afiliadas.
El organismo también aseguró que el proyecto continúa en etapa de consulta y reiteró su disposición para dialogar con las confederaciones continentales, con el objetivo de disipar dudas y construir consensos sobre el futuro del futbol internacional.
El debate se desarrolla a menos de un año de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que será organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, en un contexto de creciente discusión sobre el modelo de financiamiento, la gobernanza y el futuro del futbol mundial.



