Quintana Roo.— El periodismo de Quintana Roo está de luto. Este lunes se confirmó el fallecimiento del reconocido periodista Nicolás Durán de la Sierra, a los 66 años de edad, dejando una profunda tristeza entre familiares, amigos, colegas y lectores que durante años encontraron en su trabajo una mirada crítica, culta y profundamente humana.
Originario de la Ciudad de México, Durán de la Sierra hizo de Quintana Roo su tierra de arraigo, de oficio y de vida. En esta entidad consolidó una trayectoria respetada dentro de los medios de comunicación, donde su nombre quedó asociado al compromiso informativo, a la reflexión pública y a una forma de ejercer el periodismo con seriedad, sensibilidad y amor por la palabra.
Quienes compartieron camino con él lo recuerdan como un hombre de lectura constante, pensamiento amplio y curiosidad intelectual. Su cercanía con los libros, la cultura y la conversación hizo de su labor periodística algo más que una tarea diaria: la convirtió en una vocación sostenida por el conocimiento, la memoria y el deseo de contar la realidad con profundidad.
Nicolás Durán de la Sierra perteneció a una generación de comunicadores que entendieron el periodismo como servicio, como testimonio y como ejercicio de responsabilidad frente a la sociedad. Su trabajo no sólo informó; también ayudó a pensar, a mirar con detenimiento y a reconocer la importancia de la cultura en la vida pública de Quintana Roo.
Tras conocerse la noticia de su partida, el gremio periodístico expresó su pesar y reconoció el legado de un comunicador que dejó huella por su trayectoria, su trato y su manera de asumir el oficio. Su ausencia duele, pero su nombre queda inscrito en la memoria de quienes lo leyeron, lo escucharon y compartieron con él la pasión por el periodismo.
Hoy Quintana Roo despide a Nicolás Durán de la Sierra con respeto, gratitud y afecto. Se va una voz entrañable, pero permanece su legado en las páginas escritas, en las conversaciones del gremio y en la memoria viva de la cultura y el periodismo regional.
Descanse en paz Nicolás Durán de la Sierra.




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