Cruz Azul volvió a tocar la gloria. La Máquina Cementera se proclamó campeona del Clausura 2026 de la Liga MX tras derrotar 2-1 a Pumas en una final cardíaca disputada en el Estadio Olímpico Universitario, conquistando así la décima estrella de su historia.
El conjunto celeste sufrió, vino de atrás y terminó imponiendo condiciones en un duelo cargado de tensión, emociones y dramatismo hasta los últimos minutos.
Pumas había tomado ventaja al minuto 30 gracias a una anotación del paraguayo Robert Morales, encendiendo la ilusión universitaria en Ciudad Universitaria y acercando a los auriazules a romper una sequía de 15 años sin título.
Sin embargo, Cruz Azul reaccionó en el segundo tiempo y encontró el empate tras una desafortunada jugada defensiva que terminó en autogol de Rubén Duarte, acción que devolvió la vida a los cementeros.
Cuando el partido parecía encaminado al alargue, apareció Rodolfo Rotondi como héroe celeste. En tiempo de compensación, el argentino sacó un disparo letal que terminó en el fondo de las redes para sellar el campeonato y desatar la locura de la afición azul.
La tensión se apoderó del cierre del encuentro y Pumas terminó el partido con un hombre menos tras la expulsión de Uriel Antuna luego de una revisión en el VAR.
El título representa una auténtica reivindicación para Cruz Azul, que llegó a la liguilla en medio de dudas y cambios internos, incluyendo la salida de Nicolás Larcamón y la llegada interina de Joel Huiqui al banquillo, quien terminó guiando al equipo hacia el campeonato.
Con esta conquista, La Máquina alcanza su décimo campeonato de liga y reafirma su lugar entre los clubes más importantes y ganadores del futbol mexicano, dejando atrás años de presión, críticas y finales dolorosas.
Para Pumas, la derrota significa otro golpe duro en una final, pese a la gran campaña realizada bajo el mando de Efraín Juárez y las destacadas actuaciones del arquero Keylor Navas a lo largo de la liguilla.
La final entre capitalinos terminó convirtiéndose en uno de los partidos más intensos y emocionantes de los últimos torneos cortos, justo a un año de que México vuelva a recibir una Copa del Mundo.



