El Sindicato Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo (Sinacta) lanzó una fuerte advertencia al gobierno federal al anunciar el inicio de un proceso de huelga, denunciando condiciones laborales “insostenibles” dentro del sistema aéreo mexicano, en plena cuenta regresiva para el Mundial de 2026.
La amenaza de paro encendió las alarmas en el sector aeronáutico nacional, ya que ocurre en uno de los momentos de mayor presión operativa para los aeropuertos del país, donde México se prepara para recibir millones de visitantes internacionales durante la justa mundialista.
Los controladores aéreos acusaron abandono institucional, recortes salariales, jornadas extenuantes, falta de personal y ausencia de capacitación especializada, responsabilizando directamente a autoridades hacendarias y del sector aeroportuario por el deterioro operativo que enfrenta el espacio aéreo nacional.
De acuerdo con el sindicato, más de 19 controladores continúan laborando sin los nombramientos oficiales que legalmente les corresponden, mientras que el gremio asegura haber perdido alrededor del 30 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos años.
“La situación es insostenible. Sin condiciones dignas, no hay operación segura”, advirtió el sindicato en un mensaje difundido públicamente, dejando entrever el riesgo que representa mantener bajo presión a uno de los sectores más sensibles para la seguridad aérea del país.
La advertencia también exhibe los problemas estructurales que persisten en el sistema aeroportuario mexicano pese a los discursos oficiales sobre modernización y fortalecimiento de la infraestructura aérea, especialmente tras las polémicas generadas por el rediseño del espacio aéreo y la operación simultánea entre el AICM y el AIFA.
En respaldo a los controladores, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) expresó su solidaridad con el emplazamiento a huelga y subrayó que la seguridad aérea no depende únicamente de los pilotos, sino también del trabajo técnico y operativo realizado desde torres y centros de control.
La amenaza de huelga ocurre además en un contexto donde especialistas y trabajadores del sector han advertido sobre saturación aérea, estrés operativo y deficiencias administrativas que podrían agravarse con el incremento de vuelos previsto para el Mundial de 2026.



