Estados Unidos volvió a colocar a “Los Chapitos” en el centro de la tormenta judicial y política. Un reporte del diario estadounidense Los Angeles Times reveló que Iván Archivaldo Guzmán Salazar y su hermano Jesús Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, habrían iniciado contactos con autoridades estadounidenses para explorar una posible entrega negociada.
De acuerdo con el reportaje, basado en fuentes cercanas al caso, los hijos fugitivos de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, comenzaron acercamientos hace aproximadamente un año, mientras observan cómo evolucionan los procesos judiciales de sus medio hermanos Joaquín y Ovidio Guzmán en Chicago.
La versión apunta a que ambos líderes de la facción criminal conocida como “Los Chapitos” analizan la posibilidad de obtener acuerdos similares a los alcanzados por otros integrantes del Cártel de Sinaloa que decidieron cooperar con el gobierno de Estados Unidos para evitar sentencias más severas.
El escenario resulta especialmente delicado porque ocurre en medio de la ofensiva judicial más agresiva que Washington ha lanzado contra las redes políticas presuntamente vinculadas al narcotráfico mexicano.
El nombre de Iván Archivaldo aparece ahora bajo una presión internacional inédita, luego de que autoridades estadounidenses relacionaran a la organización criminal con presuntas operaciones de apoyo político en Sinaloa. Las acusaciones señalan supuestos pactos para favorecer campañas electorales mediante intimidación, control territorial y presión armada contra adversarios.
La posibilidad de que los líderes de “Los Chapitos” cooperen con fiscales estadounidenses ha encendido alertas tanto en estructuras criminales como en sectores políticos, especialmente después de que el fiscal interino Todd Blanche advirtiera públicamente que podrían venir más acusaciones contra funcionarios mexicanos derivadas de testimonios de capos detenidos.
Washington mantiene recompensas de 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de Iván Archivaldo y otra suma igual por Jesús Guzmán Salazar, considerados piezas clave en la operación internacional del tráfico de fentanilo y cocaína.
Mientras tanto, la estrategia de cooperación ya comenzó a mostrar efectos dentro del propio Cártel de Sinaloa. Ovidio Guzmán aceptó declararse culpable y colaborar con autoridades estadounidenses, mientras que Joaquín Guzmán López se entregó junto con Ismael “El Mayo” Zambada buscando beneficios judiciales.
La eventual entrega de Iván Archivaldo y “Alfredillo” podría provocar un terremoto político y criminal de dimensiones internacionales, debido a la información que ambos poseen sobre redes de corrupción, financiamiento ilícito y protección institucional construidas durante años alrededor del narcotráfico mexicano.



