La obra vial más ambiciosa de los últimos años en Quintana Roo registra un avance del 90.2%, informó la gobernadora Mara Lezama. Se trata del puente que cruzará la Laguna Nichupté en Cancún, una infraestructura estratégica que busca transformar la movilidad y reducir significativamente los tiempos de traslado entre la zona urbana y la zona hotelera.
El proyecto cuenta con una longitud total de 11.2 kilómetros, de los cuales 8.8 corresponden a un viaducto elevado sobre la laguna. Incluirá tres carriles —uno por sentido y uno reversible—, una ciclovía, andadores peatonales, bahías de emergencia y un moderno sistema de iluminación.
Mara Lezama destacó que el puente “se consolida como una de las obras de infraestructura más importantes en la historia de Quintana Roo y pieza clave para la movilidad en Cancún”. La gobernadora aseguró que el avance refleja el compromiso de su administración con el desarrollo sostenible, la conectividad y la competitividad del estado.
El puente sobre la Laguna Nichupté está diseñado para reducir hasta 45 minutos los traslados entre la ciudad y la zona hotelera, beneficiando tanto a trabajadores como a turistas. Además, funcionará como una vía alterna de evacuación en caso de huracanes o emergencias naturales, reforzando la seguridad de miles de habitantes y visitantes.
Más allá del impacto urbano, el avance del proyecto también tiene una lectura política: Mara Lezama busca consolidar con esta obra una gestión enfocada en resultados tangibles y en el fortalecimiento de la infraestructura pública. El puente no solo representa una mejora vial, sino un símbolo de modernización y confianza gubernamental en un destino turístico que es motor económico nacional.
En los próximos meses, la administración estatal deberá garantizar que el proyecto concluya sin contratiempos y con los estándares de calidad prometidos. La entrega del puente Nichupté marcará un punto de inflexión para Cancún: una nueva conexión entre desarrollo, sustentabilidad y liderazgo político.



