Con un ambiente solemne en la explanada de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito (SMSCyT), la alcaldesa Ana Paty Peralta puso en marcha un relevo con sabor a cambio notable: se despide un mando con uniforme de la Marina, para dar paso a un mando civil con amplia trayectoria policial.
El evento convirtió la ceremonia de protesta y pase de lista en una señal de renovación institucional. Al entregar el liderazgo al nuevo secretario, Jaime Padilla Barrientos, quien cuenta con más de 32 años en seguridad pública, pero sin vínculo militar, la presidenta municipal subrayó que este movimiento no rompe lazos con la Secretaría de Marina, sino que representa “un ajuste institucional para reforzar áreas clave de seguridad”.
Previo a su retiro, el capitán de navío Carlos Ernesto D’amiano Sumuano fungió al frente durante 17 meses, con el apoyo fundamental de la Marina para reordenar la corporación. Pero ahora, el gobierno local apuesta por una estrategia de proximidad, territorial y con tropa profesional: “una policía profesional, humana y confiable”, tal como prometió Padilla Barrientos.
En su intervención, Padilla resaltó que esta transición fortalece la profesionalización y renovación de mandos, y se hace “con absoluta seriedad y convicción” . Además, apuntó acciones concretas: reestructura interna, capacitación especializada y focos de inteligencia en colonias vulnerables.
Desde el punto de vista del ciudadano, este cambio también simboliza una confianza renovada. La presidenta recordó los logros alcanzados: Cancún ha reducido homicidios dolosos en un 53 %, impulsado por una estrategia conjunta entre gobierno municipal y estatal. El nuevo mando civil entra, por tanto, con un reto claro: mantener la paz con resultados visibles, sin perder los lazos estrechos con las fuerzas federales.
La jornada concluyó con una foto oficial: Ana Paty aplaudiendo a Padilla Barrientos, quien asumió el cargo con el firme propósito de transformar el cuerpo policiaco. El relevo marca, en esencia, un paso simbólico hacia la reconstrucción de la confianza ciudadana, apostando por un mando civil pero sin desatender la cooperación militar —una arquitectura de seguridad con rostro humano, raza policíaca, pero alma civil.



