La Iglesia católica de Chile condenó el ataque con un artefacto explosivo de fabricación casera a una de sus parroquias en la capital chilena que no dejó daños ni heridos, según confirmó el arzobispado de Santiago.
La iglesia "lamenta y repudia profundamente estos actos que amedrentan y ponen en riesgo no solo a los católicos que participan en esta comunidad, sino también a los transeúntes", dijo el arzobispo auxiliar de Santiago, el sacerdote Fernando Ramos, citó DPA.
El artefacto había sido colocado por desconocidos en la afueras de la parroquia de Las Condes, ubicada en un acomodado barrio del oriente capitalino. Detonó en horas de esta mañana del sábado y había sido confeccionado con una olla a presión. Contenía esquirlas y clavos en su interior, dijeron autoridades policiales. La deflagración no provocó daños estructurales al recinto ni dejó lesionados.
Raúl Guzmán, el fiscal que quedó a cargo de las investigaciones, dijo que el ataque muestra la "osadía" de los autores, pues lo llevaron a cabo a plena luz del día y en un lugar de alto tráfico.



