Luis Miguel, quien actualmente está haciendo temporada en el Auditorio Nacional, supuestamente fue demandado por incumplimiento de contrato por un concierto que debería haber dado el pasado 7 de febrero en Mérida, Yucatán, el cual canceló por presunta ebriedad y por estar drogado (como lo difundió uno de los organizadores que no dio su nombre), mientras que uno de los directivos del coliseo en donde iba a actuar "El Sol", dijo desconocer los motivos reales, pero informó que regresarían las entradas.
Por su parte, la oficina de Luismi envíó un comunicado ayer, argumentando que el intérprete no llegó, por fallas técnicas en la aeronave que lo trasladaría al sureste mexicano.
A través de internet se difundió un video en el que se atribuye la repentina cancelación del concierto de Luis Miguel a que se encontraba ebrio y bajo los efectos de estupefacientes, en el cuarto de, se dijo, una hacienda donde según estaba hospedado.
Sin embargo, la oficina del cantante atribuyó lo sucedido a problemas de transporte.
De acuerdo al equipo de "El Sol", el intérprete no pudo llegar a Mérida, por cuestiones de transporte, argumentando que Luis Miguel está dispuesto a retribuir el concierto a las cerca de siete mil personas que lo esperaban en el Coliseo de Yucatán.
De esta forma, el cantante que ha sido blanco de burlas a través de memes en las redes sociales que critican su sobrepeso, enfrentará un problema legal, ya que supuestamente está demandado por 10 millones de pesos, junto al empresario Óscar Montes, titular de la empresa Don Boletón, ya que los boletos VIP tuvieron un costo superior a los seis mil pesos, provocando gran disgusto entre el público que esperaba ansioso a "El Sol", que nunca apareció la noche del sábado en Mérida, Yucatán.



