Esta cifra se desprende de un ejercicio de Grupo REFORMA con base en documentos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Esa dependencia gubernamental habría tenido que pagar unos 50 mil 820 millones de pesos al ganador de la licitación por la construcción de la infraestructura y la operación durante los primeros cinco años.
Lo anterior, si ningún postor hubiera superado la oferta hecha por China Railway Construction Corporation (CRCC) y sus socios en el primer concurso.
También habrían sido necesarios 18 mil 678 millones de pesos para la operación del sistema ferroviario a partir del sexto y hasta el vigésimo año.
Por último, se habrían necesitado 12 mil 812 millones de pesos adicionales para el pago de los intereses del crédito otorgado para su financiamiento.
Esto, considerando que ese préstamo fuese otorgado en las mismas condiciones que el conseguido por CRCC con el Banco de Exportaciones e Importaciones de China.
El crédito en cuestión cubría 85 por ciento del costo del proyecto, tenía una tasa de interés anual de 3.22 por ciento y dos años y medio de gracia, lo cual, según la propia compañía, es prácticamente imposible de encontrar en el mercado financiero.
El análisis realizado por Grupo REFORMA indica que el Tren de Alta Velocidad no habría sido rentable al menos durante los primeros 20 años, pues los ingresos por la venta de boletos apenas habrían llegado a 35 mil 539 millones de pesos en el mismo periodo, es decir, menos de la mitad.
Esto, porque, de acuerdo con el análisis costo-beneficio elaborado antes de la primera licitación, sólo 154 millones 520 mil personas habrían usado el tren antes de 2036 y cada uno habría pagado 230 pesos al valor de 2015 por su boleto.
Gabriela Alarcón, directora de Desarrollo Urbano del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), dijo que esta expectativa de aforo, de 22 mil pasajeros diarios el primer año de operación resultaba demasiado optimista.
"Es un momento perfecto como para analizar más a fondo y con calma los supuestos sobre los cuales se basó una decisión de este tipo", opinó Alarcón.
Agregó que la suspensión de éste y otros proyectos evitarán las presiones para aumentar los impuestos en los próximos años, lo cual reduciría todavía la competitividad del País.



