El presidente Barack Obama pidió el sábado a Estados Unidos que no sucumba a la histeria sobre el ébola, al tiempo que advirtió que lidiar con el mortífero virus requerirá que los ciudadanos, el gobierno y la prensa participen.
En su alocución semanal por la radio e internet, el presidente rechazó llamados a que Estados Unidos implemente una prohibición de viajes. Varios legisladores han dicho que esa sería una medida de sentido común para prevenir que más personas con ébola ingresen a Estados Unidos, pero Obama dijo que una prohibición así solamente dañaría los esfuerzos de ayuda y las medidas de detección.
"Tratar de sellar una región del mundo — si eso fuese posible — podría empeorar las cosas", dijo Obama.



