En demanda de la aparición de 43 normalistas de Guerrero, profesores y estudiantes tomaron las alcaldías de Atenango, Copalillo, Huamuxtitlán, Iguala y Tlapa, que se suman al de Chilpancingo, ocupado desde el martes pasado.
Las acciones fueron pacíficas y estuvieron encabezadas por maestros integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero .
Desde el miércoles, sin embargo, los trabajadores de los ayuntamientos de Iguala, Taxco y Chilapa, entre otros, decidieron llevarse sus archivos, computadoras y objetos personales, ante la posibilidad de actos de vandalismo.
De su lado, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró que el Gabinete de Seguridad está enfocado en la búsqueda de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos por el crimen organizado y la Policía de Iguala, Guerrero.
El Mandatario sostuvo una reunión con las instancias de seguridad federal para evaluar los avances en la investigación y la estrategia a seguir.
“Sin duda lo que representa la tarea más importante y a la que he convocado a todo el Gabinete de Seguridad, en este momento, es encontrar a los jóvenes estudiantes”, declaró previamente ante representantes de países reunidos en el Foro de Alternativas Verdes.
Mientras tanto, ayer, Miguel Ángel Jiménez Blanco, encargado de la Comisión de Búsqueda de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), indicó que se localizaron siete fosas más en las cercanías de la loma de El Zapatero, una zona cercana al cerro de Las Parotas, donde también han sido ubicadas cinco fosas con 28 cuerpos.
En otro frente, la PGR “invitó” anoche a Lázaro Mazón Alonso, desde ayer extitular de la Secretaría de Salud de Guerrero, para declarar sobre el caso de los normalistas, por su cercanía con José Luis Abarca, alcalde con licencia de Iguala.
“No puedo responder por amigos o conocidos”, señaló el exfuncionario.
El impacto del caso Iguala es tal que ayer trascendió que será tema de urgencia en la sesión plenaria del Parlamento Europeo que se celebrará en Estrasburgo la próxima semana.
La crisis será debatida como tema urgente de violaciones de los derechos humanos y de Estado de Derecho, en una sesión que concluirá con la adopción de una resolución parlamentaria.



