Las autoridades italianas capturaron a Daniela Poggiali, una enfermera de 42 años, acusada de haber asesinado a 38 pacientes. El motivo que la habría llevado a cometer estos crímenes sería que ellos y sus familiares la aburrían.
Daniela Poggiali usó dosis fuertes de cloruro de potasio y, para terminar con la tétrica escena, se tomaba fotos con algunos de los cadáveres. Ella trabajó en el hospital de Lugo, en Italia. Uno de sus colegas declaró que "Poggiali le pidió que le tomara una foto junto a un cuerpo", según The Telegraph.
Las autoridades italianas realizaron una investigación profunda y descubrieron que además de tomarse fotos con los pacientes, les suministraba cloruro de potasio y sedantes. En alguna ocasión, Poggiali dio laxantes a uno de ellos para darle más trabajo al resto de las enfermeras y dejar mal al médico.
Sin embargo, el caso detonante de las muertes que se le imputan a Poggiali fue el de una paciente de 78 años que falleció por causas desconocidas en abril pasado, por el que la enfermera fue arrestada.
La víctima ingresó al hospital sin nada grave, pero los exámenes revelaron que tenía altas concentraciones de cloruro de potasio en su organismo. Poggiali estaba de guardia aquella noche.



