A los 89 años de edad, la señora Antonia Madrid Santín, madre del ex gobernador Mario Villanueva Madrid, murió la noche de este jueves en Chetumal a consecuencia de complicaciones de una enfermedad que padeció durante últimos años.
El fallecimiento, ocurrido en un hospital de Mérida, trascendió alrededor de las 22 horas.
Doña Toñita, como le decían los chetumaleños, enarboló la labor social como un estilo de vida y murió esperando que un día su hijo el ex gobernador volviera a casa, para juntos poner en marcha proyectos de índole social.
“Mario y yo vamos a poner una casa para ayudar a discapacitados. Ya teníamos todo listo cuando se fue, pero va a volver”, dijo en una entrevista que le hicieron hace dos años. Presidió durante varios años el club de la tercera edad “Los años dorados” que ella misma fundó.
Doña Toñita tuvo dio a luz ocho hijos, pero dos de ellos murieron antes de la adolescencia, en lo que fue un golpe “del que nunca me recuperé”, dijo en alguna ocasión.
Los seis que llegaron a la adultez y como ella mismo dijo, “todos salieron profesionistas, ingenieros y maestras”, son: Arturo, quien falleció en 2006 luego de someterse a una cirugía de corazón abierto; Mario, preso en Estados Unidos donde se declaró culpable de “lavado de dinero”, Sara, Addy, Ileana y Elvia.
Antonia Madrid se casó en 1940, a los 15 años de edad, con Ernesto Villanueva, quien fue asesinado en su rancho por uno de los guardaespaldas de su hijo, el entonces gobernador Mario Villanueva Madrid.
Su vida altruista comenzó después de que el Huracán Janet trajera vientos de más de 280 kilómetros por hora, en el año 1955, a Chetumal, lo que provocó que la ciudad quedara devastada.
Doña Toñita se comunicaba diariamente con Mario a Estados Unidos.



