El mar de Aral, que consideraron como el cuarto mayor lago del mundo, con área aproximada de 68 mil kilómetros cuadrados, es hoy en día completo desierto tóxico.
Los cambios que ha sufrió esta zona en los últimos 14 años los captaron a través de imágenes satelitales de la Nasa, que evidencian la situación del lago, lo que ocasiono que el lóbulo oriental del mar Aral secara por completo.
Asimismo informaron que fue la pérdida de agua, lo que produjo inviernos más fríos y veranos con mayores temperaturas y secos.
Este fenómeno trae como consecuencia la erradicación de la pesca, problemas económicos y podría generar enfermedades pulmonares y otras patologías a la gente cercana.
Esta catástrofe fue catalogada como uno de los peores desastres naturales de la década.



