El jefe del Departamento de Estados (Dos) de Estados Unidos (EU), Mike Pompeo, y el ministro de Relaciones Exteriores (MFA) de Rusia, Serguéi Lavrov, se verán las caras el lunes 6 de mayo en Rovaniemi, Finlandia, para hablar sobre la crisis en Venezuela.
Un alto funcionario estadounidense que solicitó el anonimato dijo que analizarán una serie de temas que son motivo de tensiones entre las potencias rivales cuando se encuentren en una reunión del Consejo Ártico; deseó que ambos ministros expongan los temas que preocupan a cada nación.
Finlandia es territorio neutro elegido desde la Guerra Fría por ambos países para discurrir temas en común
Ellos ya se conocen
La madrugada del martes 30 de abril, el líder de la opositora Asamblea Nacional (AN) y autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, llamó a un movimiento armado para derrocar al mandatario bolivariano Nicolás Maduro. Bajo este contexto, Pompeo aseguró lo siguiente:
Nicolás Maduro ya tenía un avión listo para abandonar Venezuela
El “usurpador” se dirigiría a Cuba, su socio estratégico y aliado
Sin embargo, Nicolás Maduro decidió no desistir debido a que Rusia lo convenció de permanecer en el poder
Pompeo no comunicó cuál fue la fuente de la que obtuvo esa información
Como respuesta, el Gobierno de Rusia aseveró que dicho comentario carecía de veracidad y que si existía algún país que aplicara tácticas injerencistas en el sudamericano, en todo caso sería EU. El miércoles 1 de mayo, Pompeo y Lavrov sostuvieron una llamada telefónica donde éste último advirtió:
La interferencia de EU en asuntos internos de un Estado soberano es una grave violación del derecho internacional. Sólo el pueblo venezolano tiene derecho a determinar su destino. Lo que hace EU no tiene nada qué ver con el proceso democrático y tendría graves consecuencias”.



