Recientemente visité la comunidad de Tihosuco, en Felipe Carrillo Puerto, donde tuve la oportunidad de platicar, apoyado con un traductor, con varias mujeres y personajes de la zona, y coinciden que se debe respetar el derecho indígena concentrado en la práctica de “usos y costumbres”.
Observé que, en los hogares de la comunidad, la mujer no solo es la que se encarga de la educación de los hijos en la casa, de ser la orquestadora para que la familia funciones, sino que también es la que cura a los que están enfermos, dirime conflictos entre la comunidad, promueve la cultura y las tradiciones; inyecta fe, realiza transacciones comerciales y las más son maestras, abogadas, doctoras, entre otras profesiones.
En ese contexto, el colectivo “Senderos Mayas” realizó el Primer Encuentro de Mujeres Mayas Creadoras de Carrillo Puerto. Son estas mujeres que a través de su arte inmortalizan la cultura y las tradiciones que distinguen a la cultura maya. Las obras de manos de mujeres de las comunidades se hicieron presente en una exposición de prendas bordadas, productos artesanales y cuadros pictóricos; se hizo un taller de pintura además de impartirse la conferencia titulada “La participación de la mujer creativa en el mundo”.
Pero eso no es todo, también sales del confort de sus comunidades para llevar sus obras a otras latitudes, pero el objetivo es contribuir con el sustento familiar por medio de las prendas que ellas crean. Desde hace meses el presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum, David Ortiz Mena apoya a cerca de 50 familias que se turnan para llegar a Akumal, Tulum a ofertar sus productos; ahí se les da un espacio para exponer sus artesanías, se le da hospedaje y tres comidas diarias.
Solo quiero apuntar que desde antes que las mujeres iniciaran su lucha por la equidad de género, en la cultura maya esto no era un problema, pues estaba claro que lo femenino como fuerza cósmica no era una presencia que se impusiera sobre lo opuesto, invalidara lo masculino o tratara de negarlo o hacer que pareciera como secundario, se movía en las dos cosas al mismo tiempo. Era tanto el equilibrio y equidad de género, que Itzamná e Ixchel eran representados como dioses de la medicina. El equilibrio era importante como una fuerza sustentadora del universo y de la sociedad. Masculino y femenino no eran excluyentes.
SASCAB
Que alguien le explique al secretario general del Ayuntamiento Benito Juárez (Cancún), Jorge Carlos Aguilar Osorio que la inseguridad no tiene que ver con el origen de las personas, sino de las condiciones sociales en las que se desarrollo y él, como responsable de la política interna del municipio, no abona con sus declaraciones de que “los tabasqueños y los veracruzanos” son los responsables de la inseguridad en Cancún.
¿Acaso nosotros nos metemos con sus visitas que realiza a Kantunilkín los fines de semana, donde llega a regodearse a una casa pintada de color blanco con detalles azules? Claro que no, con su vida privada el Secretario de Benito Juárez puede hacer lo que se le dé la gana; pero sus declaraciones no abonan a la paz social que busca tanto el gobernador del Estado, Carlos Joaquín González como la presidente Mara Lezama.




