Además de la vergüenza, los Pumas salieron del Estadio Azteca con la carga de la peor derrota en su historia ante el América.
Los felinos nunca habían recibido seis goles del acérrimo rival, que hoy los humilló en la semifinal de vuelta del Apertura 2018.
Pasaron más de 50 años para que los de Coapa superaran el resultado más abultado en el clásico capitalino. El 18 de agosto de 1966, en el Estadio Azteca, el América triunfó 5-1.
Los azulcrema derrotaron 4-1 a los del Pedregal en los cuartos de final del torneo pasado y en la fase regular del Apertura 2013, ambas en Ciudad Universitaria.
Esta noche, los Pumas no presentaron el orgullo y se fueron apaleados por el conjunto de Miguel Herrera, quien sigue invicto ante los felinos en el banquillo azulcrema (10 victorias y tres empates).
El estadio Azteca vivió una fiesta que difícilmente olvidarán América y Pumas. Azulcremas la recordarán con alegría, auriazules como una de sus noches más trágicas.
Las Águilas humillaron (1) 6-1 (1) a los universitsrios y sellaron su pase a la final del futbol mexicano, donde Cruz Azul ya esperaba por uno de los dos.
El Sur de la Ciudad de México volvió a vibrar con el segundo episodio de una guerra capitalina que ya tuvo un vencedor
Muy pronto América tomó las riendas del juego. Los de Coapa se fueron al frente gracias a la anotación de Renato Ibarra al 8'. El ecuatoriano sacó un potente disparo que pasó por debajo del arquero Alfredo Saldívar.
América dominaba a placer. Las bandas auriazules eran atacadas con ataques constantes de Diego Lainez, Renato Ibarra y el equilibrio de Guido Rodríguez daba calma a las Águilas.
Pero las alarmas se prendieron y el casi lleno estadio Azteca enmudeció. Los Pumas, por conducto de Carlos González igualaban la serie al 23'. El paraguayo le ganó la marca a Bruno Valdez y de cabeza venció al meta Agustín Marchesín.
Cinco minutos después todo volvía a la normalidad, el defensor goleador de las Águilas, Bruno Valdez, convertía el 2-1 para los locales con un remate de cabeza.
A partir de ahí, errores en su portería, defensivos, y en la media cancha, sentenciaron un juego que pasará a la historia por la abultada goleada que recibieron los felinos
Roger Martínez (35), Guido Rodríguez (46), Diego Lainez (50) y Emanuel Aguilera de penalti al (71), completaron la humillación universitaria y el pase a una final que se vivirá de principio a fin en el estadio Azteca.
Miguel Herrera sigue sin saber lo que es perder ante Pumas. Disputará su tercera final como técnico americanista y sueña con su segundo título como técnico.
El Coloso de Santa Úrsula vibrará con una repetición de la Final de hace cinco años en el Clausura 2013. Águilas y Cementeros se volverán a ver las caras en una duelo que demanda revancha o paternidad.
América y Cruz Azul, por la supremacía. El primero desea ser el equipo con más títulos en el futbol mexicano, el segundo, terminar con una sequía de 21 años sin campeonato. La historia espera por ellos.



