José María Morelos.- Los tablajeros morelenses deben erogar más dinero debido a la falta de luz en el rastro municipal, que hoy cumple una semana, ya que deben matar a los animales en sus viviendas, lo que también pone en entredicho la higiene de sus productos.
Leonel Tuyub Aké, carnicero local, señala que sí se han sentido afectados.
“Hay gastos como compra de leña, los gastos para ir buscarlo, para el refresco, el gasto del chalán que son de 100 a 150 dependiendo del tamaño del puerco”, indicó.
Dos días antes de que terminara la administración anterior, la Comisión Federal de Electricidad cortó su servicio al Ayuntamiento, lo que dejó a oscuras el rastro, además del DIF, la avenida principal, parque central, además de otros espacios deportivos y públicos. Únicamente el Palacio Municipal cuenta con electricidad, después de que se negociara con la Comisión.
Carniceros, que han ido a preguntar al municipio por esta situación, dicen que les informaron que el lunes podría reestablecerse la luz, pero que no es seguro.
“Iré a hablar con el director, para ver cuándo nos pueden restablecer, porque sí nos están perjudicando mucho”, afirmó Tuyub Aké.
Y es que además del gasto, repercute por el tema de las moscas. “Hay que limpiar por la sangre; es mucho trabajo”.
Entre 12 y 15 son los carniceros afectados por la inoperancia del rastro.
Sin embargo, el problema más grave es que cuando la gente mata el ganado en sus viviendas, no hay ninguna autoridad que supervise que se haga con las mínimas condiciones de higiene requeridas, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores.
“Como no hay médico, no está el director, no hay nadie que cheque, mucha gente se va a valer de esto y no le conviene a nadie. Nosotros pagamos permiso de salud y sueldos, pero habrá gente que quiera hacer negocio matando solo en su casa. Por eso queremos que haya luz en el rastro”, concluyó.



