Caminos del Mayab
Por Martín G. Iglesias
Responsabilidad ciudadana, ¿dónde está?
Las quejas de los habitantes de una demarcación, municipal, estatal o federal, contra sus gobernantes se manifiestan en las redes sociales, la mayoría de ellas a través de los llamados memes, o se enfrenta a tal o cual funcionario de manera directa. Es ahí donde se da el debate y donde los asesores del gobernantes deberían poner el énfasis.
Sin embargo, esas quejas e inconformidades solo se quedan ahí, en las redes sociales, como si postear o comentar algo fuera una catarsis de los ciudadanos que están contra las acciones de quien gobierna, o peor aún, por medio del anonimato con perfiles falsos se linche a tal o cual actor político.
Si bien es cierto que los gobiernos municipales electos prometieron mayor apertura en sus acciones, para que los gobernados conozcan a detalle cada acción, del dicho al hecho hay mucho trecho, y esperemos que cumplan sus promesas en cuanto a la rendición de cuentas y combate a la corrupción, lógicamente, los ciudadanos tenemos que ser participativos, porque si no hay cuestionamientos, pues no habrá respuestas.
Así, la participación ciudadana es pues una pieza fundamental del sistema democrático que promueve la construcción de una sociedad activa, que ayudará a impulsar cualquier aspecto de la vida social, económica, cultural o política de la comunidad. Esta sociedad, mediante su implicación en los asuntos públicos, enriquece la acción del gobierno y la dota de eficacia, pero, al mismo tiempo, este derecho ciudadano ayuda a generar un equipo de gobierno más exigente y de más calidad.
Actuar con indiferencia y pensar que las acciones del gobierno no nos afectan, es tener una visión muy corta de la construcción de comunidad, pues no siempre lo que determina la autoridad es bueno para la sociedad, no tiene mucho eco que nos manifestemos contra la decisión después que esta se haya materializado, debemos estar en la planeación y leer de principio a fin, los planes de desarrollo que se presentan a cada inicio de administración.
Luego entonces se debe crear el proceso participativo, ese diálogo constructivo y argumentado entre la ciudadanía y las instituciones, en qué tenemos la oportunidad de llevar a término un seguimiento del trabajo y la acción de nuestros gobernantes y de los asuntos públicos, y la posibilidad de colaborar en la construcción de una sociedad mejor.
No debemos olvidar que con los procesos participativos las decisiones ganan legitimidad, representan un proyecto público y generan conocimiento y respeto entre la Administración y la ciudadanía.
Por ello es que debemos generar estos mecanismos, mediante las nuevas tecnologías como herramienta eficaz y accesible de participación ciudadana, como canal de información en dos direcciones, en tanto en cuánto permita, por una parte, a la ciudadanía conocer en todo momento las iniciativas, proyectos y políticas que se llevan a cabo en el ámbito de la comunidad y opinar sobre ellas y, de otra, proporcione al Gobierno una valiosa información sobre sus inquietudes, necesidades e intereses, opinemos directamente en la página del gobierno en donde queremos participar.
SASCAB
#QueremosSaber dónde está el dinero que se destinó para el combate al sargazo, toda vez que falló el intento de detener su arribo a las costas de Quintana Roo, específicamente en el área de la Riviera Maya. ¿Combate a la corrupción o impunidad total? Que alguien explique.



