En medio de los vientos de guerra que amenazan la estabilidad geopolítica del mundo, en la industria tecnológica dos gigantes deciden deponer momentáneamente sus ataques. Se trata de Samsung y Apple, firmas que ayer anunciaron “un alto al fuego” en la multimillonaria batalla que libran hace años por el tema de las patentes en la telefonía móvil.
No es una tregua total. Las compañías llegaron a un acuerdo para poner fin a las disputas judiciales fuera de Estados Unidos, el mercado más importante del mundo. “Samsung y Apple han acordado abandonar todos los pleitos entre las dos empresas fuera de Estados Unidos”, indicó el gigante coreano en un breve comunicado.



